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terça-feira, 11 de junho de 2013

Libertárias anarka-punks


Libertárias anarka-punks queimam sutiãs na Marcha de Londrina dia 08/06, a foto foi excluida pelos INQUISIDORES DO FB...

Libertárias anarka-punks queimam sutiãs na Marcha de Londrina dia 08/06, a foto foi excluida pelos INQUISIDORES DO FB...

quarta-feira, 3 de abril de 2013

traduções do portu ao espa


gente, estou fazendo traduções do português ao espanhol, na hora de precisar, lembrem de mim. Divulguem também, se possível.
obrigada

terça-feira, 12 de março de 2013

Declaratoria del Comando Colibrí







                  Se me ha preguntado qué es el comando colibrí y, tal vez, yo no sea la más adecuada para dar una respuesta. Sin embargo, diré algo sencillo. El comando colibrí es el brazo armado del feminismo latinoamericano decolonial. Pero nuestras armas no son las de fuego, sino las de aire y las de carne. Hace mucho tiempo, el poeta del siglo de oro español Lope de Vega dijo: las palabras de mujer se las lleva el viento. Una idea que le hizo mucho ruido a Sor Juana Inés de la Cruz. Y si esto es así, entonces, tendremos que trabajar con el viento, pero también con las palabras. Así pues, sí, trabajamos con las palabras, con el arte, con la cultura, con el mundo simbólico, con las nubes, con la tierra, con el agua, con el aire. Ahora bien, nuestro trabajo no es algo diferente a inventarnos formas para crear problemas e imaginamos siempre las estrategias más perfectas para meternos en ellos. Y sí que nos hemos metido en problemas. Recuerdo, por dar un ejemplo, la tarde aquella en que le pusimos un tutu color rosa a la estatua del libertador Simón Bolívar, en Bogotá, y la policía nos correteó. También, solemos distribuir manzanas envenenadas entre las princesas. Realmente el veneno no es suficiente como para hacerle daño a un mosco, pero sí para causar una diarrea espantosa. Y es que para nosotras no hay una imagen más poética que la de Blanca Nieves toda cagada. Sí, nuestra política es grosera, porque nuestra rabia no tiene poesía. Entonces, nuestra política, si es que existe tal cosa, es el sabotaje. Y no, no creamos nada original, sólo usamos las palabras que nos son útiles y que vienen de todas partes. A esto se le ha llamado plagio, nosotras lo llamamos: resignificación.Como comando guerrilla, nosotras no queremos los mediocres derechos de los hombres, ni su hipócrita tolerancia, ni su débil respeto, queremos dinamitarlo todo: al estado, al capital, al racismo, a la colonialidad, a la familia, a las religiones opresivas, a las transnacionales, a los transgénicos, a los bancos, a las ideas de que la mujer es ante todo madre, a la sexualidad como dispositivo, a la heterosexualidad como norma. Ni dios, ni estado, ni partido, ni marido. Nuestra demanda es una y sólo una: construir las condiciones de posibilidad de una esperanza de utopía, aquí, en el Abya Yala. Resistimos como mujeres, pero algunas queremos resistir como monstruos: seres cuya capacidad de seducción, como dice Itziar Ziga sobre las perras, es igual o superior a su terrible inteligencia. En esta instancia, es obvio que somos feministas. Feministas de las cabronas, no de las buenas. Una feminista es un monstruo que lucha por un mundo donde quepan muchos mundos y donde la humanidad no sea sinónimo de devastación,  donde las vaginas no signifiquen lo que ahora y la menstruación no sea condición de subalternidad. El comando colibrí somos todas y es ninguna. Estamos en todas las selvas, todos los desiertos, todas las cordilleras, todas las ciudades, todos los campos donde quiera que el patriarcado se haya asentado. Somos monstruos, si, pero el comando es promiscuo, exagerado y espectacular. Entonces, somos coalición, por afinidad, de perras, lobas, colibrís, delfines rosados, alienígenas, putas pagas y no pagas, lesbianas, brujas, vampiras, niñas raras, no-mujeres, indígenas, esclavas, malinches, lloronas, cyborgs, campesinas, mestizas y demás figuras de circo.Ahora bien, el comando está furioso, porque la violencia física, simbólica, económica, síquica, contra nuestras hermanas es tanta y tan fuerte, que nos están exterminando a todas, aquí, en nuestro hogar. Por eso, hemos adoptado una consigna que nació con sangre: “Si tocan a una, nos tocan a todas”. En ese sentido, como comando guerrillero, debemos aprender a defendernos con el cuerpo, porque nuestras armas también son las de carne. Por eso, para el comando es fundamental formar a sus subcomandantas en autodefensa, manejo de cuchillos y de armas de fuego. No entendemos bien, como verán, en qué momento se unió el pacifismo con el feminismo. Y no, no vamos a matar a nadie, porque hemos hecho una revolución sin disparar una sola arma. Hablamos de defensa, nunca de ataque. Pero si un cabrón intenta violarme o matarme por el simple hecho de “parecer” mujer, entonces yo ya no seré una cachorra asustada, sino una perra enfurecida y le mostraré de qué materia esta hecho el infierno. Hoy tenemos una sola escuela de formación, mañana, de nuevo, estaremos en todas partes. Aún queda una esperanza. No puedo concluir sin decir que el comando colibrí es, ante todo, una aventura colectiva, un desordenar lo que sabemos, lo que creemos saber, lo que sentimos, de cómo nos construimos y de lo que deseamos. Una forma de desparender la colonialidad de género, para reaprender a estirar las alas y a recibir el sol en el rostro y a la luna en el vientre. Sí, hacemos nuestra la historia de la colonialidad, de cómo las esclavas y las indígenas fueron violentadas, de cómo fuimos construidas como objetos, como animales de carga, pero nunca como humanas y, desde ahí, nos construimos otras. Y lo hacemos porque una cosa es cierta, frente a las diferentes formas de discriminación, de silenciamiento, de disciplina, de colonialidad, en nuestro mundo hecho por varios mundos: la resistencia será feminista y decolonial o no será. ¿Cuál es la promesa del comando colibrí? 



                 Una sola: la lucha continua, no importa la latitud, no importa las circunstancias, no importa el nivel de violencia: estamos aquí. Nos tomaremos el cielo por asalto, pero también la tierra. Vamos a traicionar la cultura, porque la cultura nos ha traicionado, como nos lo enseñó Gloria Anzaldúa. ¿A dónde nos llevara todo esto? No sé, porque además yo no he venido a decir cómo va a acabar todo esto, sino cómo va a empezar. Voy a enseñarles a todas lo que ellos no quieren que veamos. Les enseñaré un mundo sin reglas y sin controles, sin limites ni fronteras. Un mundo donde mi vagina no signifique nada, donde no se intercambie a las mujeres, donde no exista el Paraíso y el Edipo no funcione, donde con quien haga el amor y cómo lo haga no se de por sentado. Un mundo donde sea más fácil conseguir un vaso de agua que un arma de fuego. Un mundo donde quepan muchos mundos. Un mundo donde pueda decir, con amor: “por ti”. Un mundo donde cualquier cosa sea posible. Lo que hagamos después es una decisión que dejo en sus manos. ¿A cuál comando perteneces?

Maria Teresa Garzón

 

terça-feira, 5 de março de 2013

8 de marzo

Primeiro em língua argentina



8 de Marzo mujeres en el poder, o el poder de las mujeres
o… cómo romperle el patriarcado al sistema

marian pessah[1]

        El mundo no va a cambiar el día que las mujeres[2] lleguemos al poder, sino el día que las mujeres tomemos consciencia que YA estamos en el poder.

        Para desarrollar esta idea tendríamos que discutir varias cosas, entre ellas, qué significa poder, y qué tipo queremos, si el sustantivo, el verbo, o la acción. Mientras tanto, me quedo pensando que las mujeres somos el 94% de las profesorAs de la “educación formal”, también, pienso en el papel relevante que tienen las madres en este patriarcado capitalista. PAREMOS. Detengamos un momento las rotativas y pensemos. BASTA de reproducir violencia, opresión, sumisión, sí señor. Vamos a producir nuestro mundo, a enseñarlo y transmitirlo, tenemos todas las herramientas en nuestras manos, ¿o no estamos YA en los lugares en que se enseña a vivir y se transmiten las reglas del juego de la vida? ¿Quién pasa más tiempo con lxs niñxs en las guarderías, en las escuelas, universidades, en las casas? ¿Cómo es que les seguimos cuidando y criando sus hijxs al patriarcado? ¡Qué locura!, ¿qué clase de dispositivo nos han metido en la cabeza? Somos las mujeres quienes estamos criando a los futuros hombres violentos y feminicidas. ¿Se dieron cuenta? ¡Paremos las máquinas! Es hora de DESOBEDECER.

        Entendámonos: llegar al poder por la vía electoral significa que nos sigan domesticando y acomodando a su imagen y semejanza. ¿Más aún? Es llegar al centro de la corrupción y poder manejar las máquinas que lavan las cabezas. Tomemos consciencia e impulso del poder que tenemos YA, HOY en nuestras manos. La revolución se hace en las casas, en las camas, en las calles y en las escuelas. Unámonos a una otra educación popular, al poder popular consciente y con consciencia, sólo así le romperemos el patriarcado al sistema.

       Deseo que el 8 de marzo sea un abridor de consciencias, con flores y árboles que tengan los pies en la tierra, y nosotras, la lucha y los puños en alto.


Ahora  en lengua brasilera




8 de Março mulheres no poder ou... o poder das mulheres

marian pessah[3]

O mundo não vai mudar no dia que as mulheres[4] cheguemos ao poder  mas no dia em que as mulheres tomemos consciência de que JÁ estamos no poder.

Para desenvolver esta ideia teríamos que discutir várias questões, entre elas, o que significa poder e que tipo queremos, se o substantivo, o verbo, ou a ação. Fico pensando que as mulheres somos 94% das professorAs da “educação formal”, também penso no papel relevante que têm as mães neste patriarcado capitalista. CHEGA. Vamos deter as máquinas do sistema por um momento e pensar. BASTA de reproduzir violência, opressão, submissão, sim senhor. Vamos produzir nosso mundo e transmiti-lo, temos todas as ferramentas em nossas mãos, ou JÁ não estamos nos lugares em que se ensina a viver e onde se transmitem as regras do jogo da vida? Quem passa mais tempo com as crianças nas creches, nas escolas, nas universidades, nas casas? Como é que seguimos cuidando e criando xs filhxs do patriarcado? Que loucura! Que tipo de dispositivo nos meteram na cabeça? Somos as mulheres quem estamos criando os futuros homens violentos e feminicidas. Já se tocaram disso? CHEGA!! É hora de DESOBEDECER.

Vamos nos entender: chegar ao poder pelas urnas significa que continuem a nos domesticar e que nos construam a imagem e semelhança dos patriarcas . Mais ainda? É chegar ao centro da corrupção e poder dirigir as máquinas que lavam as cabeças. Vamos tomar consciência e impulso do poder que JÁ temos HOJE em nossas mãos. A revolução se faz nas casas, nas camas, nas ruas e nas escolas. Vamos nos unir a uma outra educação popular, ao poder popular consciente e com consciência, só assim poderemos criar fissuras profundas e irreparáveis no sistema patriarcal.

Desejo que o 8 de março seja um abridor de consciências, com flores e árvores que tenham os pés na terra e, nós mulheres, na luta e os punhos em alto.








[1] marian pessah – (h)artivista  - grupo Mulheres Rebeldes - http://radicaldesdelaraiz.blogspot.com.br/  /                          marianapessah@yahoo.com.br

[2] Hablo de las mujeres en plural porque somos muchas y diferentes. Cuando hablamos de LA mujer, en el imaginario colectivo se dibuja el modelo de mujer blanca, heterosexual, clase media, monogámica y…sumisa. Al nombrarnos en plural, dejamos la puerta abierta a todas las posibilidades, inclusive, a quienes no nos identificamos como mujeres sino como lesbianas.

[3] marian pessah – artivista  - grupo Mulheres Rebeldes - http://radicaldesdelaraiz.blogspot.com.br/  /                          marianapessah@yahoo.com.br

[4] Refiro-me às mulheres em plural porque somos muitas e diferentes. Quando falamos dA mulher, no imaginário coletivo se desenha o modelo da mulher branca, heterossexual, classe media, monogâmica e…submissa. Na hora que somos nomeadas em plural, deixamos a porta aberta a todas as possibilidades, inclusive, a quem não se identifica como mulher e sim como lésbica.

quarta-feira, 27 de fevereiro de 2013

o sonho acabou


                                                           
                                                                      Entre o virtual e o real

            E agora, José? 
          A festa acabou, 
          a luz apagou, 
          o povo sumiu, 
          a noite esfriou, 
          e agora, José? 
          e agora, você? 
          você que é sem nome, 
          que zomba dos outros, 
          você que faz versos, 
          que ama, protesta? 
          e agora, José?
...

a noite esfriou, 
          o dia não veio, 
          o bonde não veio, 
          o riso não veio 
          não veio a utopia 
          e tudo acabou 
          e tudo fugiu 
          e tudo mofou, 
          e agora, José?
...

          Sozinho no escuro 
          qual bicho-do-mato, 
          sem teogonia, 
          sem parede nua 
          para se encostar, 
          sem cavalo preto 
          que fuja a galope, 
          você marcha, José! 
          José, para onde? 

Acabou o sonho, ou ... a hora em que as esperanças devem ser renovadas. Ma’ como... Macondo?

Eu tinha uma pedra no caminho: o vestibular. O 1º dia da prova foi ótimo. O 2º, embora estivesse muito cansada, também. Mas na hora de começar o 3º tempo, fiquei sabendo que aquelas respostas de português que tinha  preenchido de maneira errada na folha de respostas, e fiz um X para corrigi-las, seriam anuladas. 
Eu não tinha pensado no X como rasura. As monitoras falaram que essas respostas seriam anuladas; ao ouvir isso, quase paralisei e meu rendimento foi bem mais baixo do esperado. Consegui me repor e foi com todas as pilhas para o 4º e último dia. Uma hora depois de começada a prova, o menino do meu lado teve um ataque de epilepsia. Nesse contexto quem tem concentração para pensar na história com um presente tão gritante?! Foi horrível!

E assim foi como de uma prova q começava com pontuações de 19 e 20, foi despencando... Obtive o 62º lugar de 59 em “Universal” e “só” duas respostas erradas de português, das que eu tinha marcado mal. Contudo, nesse contexto certamente deve ter feito a maior diferença.

 Semana passada quando saiu o 1º chamado, fui na UFRGS perguntar quantas pessoas dessas 3 eram Universal. DUAS. Quer dizer q a próxima sou eu!!! Esperar até meia noite para conhecer o veredicto. Cinema, cerveja, nervos. Mas já não houve LETRAS. Fiquei literalmente com “la ñata contra el vidrio”, mais um tango na minha vida de portenha foragida.

Tristeza não tem fim. Pensamento reiterativo: se tivesse preenchido bem essa folha de português, estava dentro. Marquei consulta com o oculista, terei que fazê-lo também com o psicoanalista? No entanto, Drummond-e-ando.


segunda-feira, 4 de fevereiro de 2013

A corazón abierto

Las 12 del viernes 2 de febrero de 2013
Muy buena nota de María Mansilla sobre Poliamor, amor libre y Ruptura de la Monogamia Obligatoria
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-7797-2013-02-02.html 

SOCIEDAD. Palabras más, palabras menos, poliamor quiere decir mantener relaciones sexuales, amorosas y duraderas con más de una persona a la vez y con el consentimiento y el acuerdo de todos y/o todas las implicadas. Podría parecer una actualización del amor libre de los ’60, pero ahora resulta que importa la estabilidad. Tiene algo del aroma de los swingers de los ’90 –depende en qué parte de la acción– pero los swingers no hablan de amor y los poliamorosos podrían, incluso, no tener sexo. Hay quien dice que se trata del fin de las parejas y quien cree que es sólo una adaptación más de los vínculos familiares que ya han sobrevivido a más catástrofes que las mismas cucarachas. Para saber, en definitiva, habrá que experimentar; o al menos leer lo que sigue.

 Por Maria Mansilla
No es un deporte tan extremo como enamorarse de un/a policía. Vale la aclaración porque ésa fue una de las primeras respuestas que recibimos al comenzar el tanteo para dar música a estos párrafos. Composición tema: “Poliamor”. A modo de pesquisa informal, esta cronista envió un mensaje a algunas conocidas y sobrinas: ni sumisas ni devotas sino mujeres bastante libres, lindas y locas.
“¿Poliamor es enamorarse de un policía?”, bromeó la jovencita. “¿Se trata del liberalismo más cool o del machismo más heavy?”, problematizó la artista mexicana, desde San Telmo. “Mi cabeza de puérpera no da para tanto”, respondió Ana, dando la teta en Parque Chas. “No sé de nadie, y mirá que entre mis amigas hay variedad, eh”, esbozó Claudina haciendo topless en Buzios. “De cerca nadie es normal, ¡pero no conozco para ese lado!”, respondió Ale preparando un examen, desde Caballito.
Sépanlo, chicas: en el Poliamor hay equipo. Es la reinvención del amor libre abrazado por anarquistas y hippies, pero en versión 2.0. Su viejo testamento es una declaración de principios: le dice sí a las relaciones responsables, éticas e intencionales y no a la monogamia obligatoria. Es una manera honesta, sincera y lúdica de reconocer que a lo largo de tu vida pueden gustarte y emocionarte distintas personas, y que no es de extraterrestres ni degenerados ni enamoradizos crónicos desear a más de una a la vez.
Las maneras de ejercerlo son montones: pueden compartir techo y sentirse una familia, encontrarse sólo en la cama y hasta pueden tener un vínculo afectivo que no necesariamente incluya sexo. Una persona soltera puede ser poliamorosa. Pero lo más común es que el puente se tienda desde una pareja. Puede que tengan un encuentro grupal o no; puede que en la tríada convivan un chico hétero, una mujer bisexual y su novia lesbiana. No son polígamos: todos tienen derecho a estar con alguien más. No son swingers: las nuevas relaciones no se limitan a una calentura. Es más: la aclaración suena ambigua pero los poliamorosos pregonan que hasta pueden no tocarse, no enamorarse, pero sí sentir un enganche afectivo extraordinario... y esto ya merece el mote de asumirlo como un “lazo secundario” que supone un... “Tenemos que charlar”. Y bienvenido nuevo novio/a/amante/cómplice. Y hasta vale el acuerdo de establecer la “polifidelidad”: sólo se disfruta del sexo entre el equipo oficial. También pueden no conocerse entre sí pero saber que en algún lugar están. Me gustas tú y tú y tú. Quizás se encuentren para los cumpleaños, las noches del cine al 3 x 1 o en el chat de FB, ayudándose a traducir una frase si esa otra ventana de la relación se abrió durante un viaje. Puede haber amor fugaz, sexo casual, metejón a primera vista: cualquier cosa, menos vivirlo en secreto. El poliamor no supone estar todo el tiempo olfateando gente nueva; sí poder hacerse cargo si algo pasa, poder elegir no tener que elegir, dejar andar el deseo. “Ya entendí: debo dejar abierto mi corazón a cualquier configuración”, escribió Manuel en un foro de Yahoo groups.
El tema provoca hasta a las monógamas seriales. Su potencia recuerda al caso de la paciente del pensionado de señoritas según Freud; ella recibe una carta de su amante, él le dice te abandono, a ella le da un ataque y a sus roommates... también. La identificación histérica se hace pagana cuando reconoce que otra forma de amar es posible. Por eso, quizá, esta nota no sale a propósito de San Valentín sino de Carnaval.
Tres horas después de iniciada la pesquisa, vuelven a llover mensajes. “¡Me acordé! En Cuzco conocí a un peruano que vive allí con sus dos mujeres catalanas”, escribe la mexicana. “Ey, en Discovery Channel están dando un especial de Poliamor”, avisa la puérpera. “Chicas, ¡conozco un caso!”, exclama Eleonora desde algún bar con wi-fi. “Tía, la película El sexo de los ángeles habla de eso.”
Amor Libre rima con la libertad de elegir vivir según lo que se siente. Y con la madura aceptación de que la otra persona no sólo no es de tu propiedad privada sino que también desea y decide. Los manotazos al celular por un SMS in fraganti, en su cosmovisión, kaput. La infidelidad se piensa desde otra perspectiva: lo peor no es que te acuestes con otra persona, tampoco que la ames o te atraiga, sino que mientas. NO al fraude. NO a las aventuras secretas. NO al sexo casual sin compromiso. En su versión moderna sigue postulando todo eso. Y más.

Despenalizar los cuernos

¿Qué habría dicho Borges de saber que iban a citarlo en un foro de amor libre virtual?
“El nombre de una mujer me delata / Me duele una mujer en todo el cuerpo.”
Algunas personas llegan hasta aquí para superar un engaño o porque reconocen que no están para quedarse con las ganas, que no pueden controlarlo (“La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella”, propuso Truman Capote).
“Yo salí del closet primero de una forma. Después, dije: ‘Creo que amo a dos personas’. No era fácil. Mis amistades decían no puede ser, tenés que elegir. Siempre estaba todo mal. Yo decía ¡es lo que siento! Un día en un chat una chica me dijo sos poliamor. Y pensé ah, esto existe. Me puse a averiguar y dejé de sentirme tan sola.”
La revolución interior de Melakki (37), diseñadora web, comenzó a fines de los años ’90. Entonces ya estaba de novia con Boolap (40), también diagramador, acababan de mudarse juntos. “Ahí Mel conoció a una chica, comenzó a ir a casa, nos sentíamos muy bien pero ninguno entendía de qué iba”, cuenta él. Hasta que entendieron. “Cuando ellas estaban juntas yo trataba de no joder. Igual, teníamos una relación de familia muy linda... superados los celos del principio”, aclara.
Los poliamorosos vivieron en Miami (en la primavera gay post Clinton), volvieron a Buenos Aires, luego se instalaron en Madrid. “Allá, todos nos conocían como Los Tres. No había parientes, no había resquemor ni críticas, la pasamos muy bien.” Chueca fue su lugar en el mundo, y la Marcha del Orgullo local su fiestón favorito. Hasta se emocionaron cuando un candidato a alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, del Partido Popular, en sus promesas de campaña incluía legalizar los trinomios. El muy pillo ganó las elecciones, y nunca lo hizo.
Al volver, en el 2009, explotaron las burbujas. No hubo quórum. ¿No te hace mal que ella esté con él también? Cada vez que te vas, ¿qué pasa en esa casa? ¿Qué hace él estando de viaje? “¿Qué le explico a mi hija cuando me pregunte?”, cuestionó su hermana y la hizo corta: les prohibió acercarse. “Acá la gente es abierta pero más criticona. Te miran con cara rara; bueno, al menos no disimulan”, analiza Boop. Y reconoce que la peor pesadilla suele ser vencer los tabúes de la familia de origen.
“A la sexualidad no la inventó nadie ni nació siendo cautiva. Sin embargo, a lo largo de la historia hemos sido justamente los seres sexuales quienes colocamos más o menos candados a sus distintas posibilidades de expresión. Aun así la sexualidad siempre ha sido libre en el pensamiento y las acciones de las personas que han luchado contra la ignorancia y las limitaciones de su época –reconoce la investigadora Paulina Millán Alvarez, del Instituto Mexicano de Sexología–. La sexualidad no es una simple receta de cocina ni un continuo destinado a repetirse, intacto y limitadamente –qué aburrido sería, ¿no?–. La diversidad es la posibilidad de adentrarnos en la cocina del placer y de ver los miles de rostros humanos que la representan, la posibilidad de darnos, de ser únicos y, a la vez, de nunca sentirnos solos.”
El idilio de Boo + Mel + Clara se terminó. Composición tema: “Tener un hijo”. A Clara le costaba pensar cómo iba a enfrentar la situación, por ejemplo, en el colegio. “Yo creo que está cambiando la sociedad, para mí no es tan complicado, creo que es preferible vivir con honestidad y no enterarte a los 20 que tu papá tuvo una doble vida.” Boop la apoya: “A mí esta experiencia me sirve para vivir sin esconder nada.” Se fue un amor, llegaron otro/a/os/as.

El amor sin geografía

El Nuevo Testamento de las Relaciones Abiertas nombra de una manera más compleja esta realidad. Piensa a los poliamorosos como nuevos actores dentro del movimiento social de la diversidad sexual (y, yendo más al fondo, de las relaciones sexopolíticas), un poco más visibles en esta época de ampliación de derechos para las identidades emergentes. Reconoce que se sacuden los mandatos religiosos, familiares, morales, culturales, legales, estatales, fantásticos, institucionales. Y que a veces ni siquiera se sienten representados como parte de las “nuevas familias”; prefieren descartar esa palabra que nombra a la célula de la sociedad patriarcal. Mejor “núcleos afectivos”, como explica la fotógrafa, escritora y militante marian pessah: nombrados así, suponen otra forma de abrir las posibilidades sin pasar por la familia que remite a un hombre –blanco, heterosexual y de clase media– y una mujer –sumisa a los mandatos de su esposo– y de un nene y una nena (“¡hasta los hijxs deben ser la parejita hétero!”) y a todo el ideal de la casa propia, el perro y el auto. Por eso, al hablar de núcleos afectivos no rearmás sino que hacés, sos actora desde la imaginación.
Parece que la globalización les trajo aire fresco a algunos vínculos. “La globalización, con la multiplicidad de culturas amorosas, influye en desnaturalizar la idea de la familia nuclear y la pareja heterosexual como formas ‘naturales’ de unión y convivencia, y la procreación como objetivo ‘natural’ de la sexualidad”, entiende Diana Maffía. Y cuenta dos experiencias que la dejaron pensando: un diplomático africano le propuso discutir la legitimación del matrimonio con más de una esposa, ya que en su cultura eran polígamos, pero en nuestro país sólo podía poner a una de ellas bajo la protección legal del vínculo (por ejemplo, obra social). Otra, en un Congreso en México una mujer norteamericana que había sido hippie le decía con tristeza que hacía varios años que vivía allí pero sus amigas no querían compartir a sus parejas, y ella se sentía muy sola.
Los poliamorosos están cada vez menos solos, al menos cada vez menos invisibles. Hay organizaciones en distintos lugares del mundo que funcionan como punto de encuentro, también en la red hay varias Polyamory Communities que hablan todos los idiomas (¡pero con emoticones sobra!). No faltó el Poly Living de San Francisco. “Considero que en los circuitos citadinos y de costumbres urbanas donde existen colectivos o grupos de diversidad sexual, existe más apertura para la visibilidad de sexualidades por fuera de la heteronorma. Entonces cabe la posibilidad de una mayor integración y reconocimiento de las diferencias”, celebra Mabel Bellucci, activista feminista queer, integrante del colectivo editor de Herramienta. Y avisa: “En cambio, en esos ámbitos la discriminación se desplazó hacia la condición de clase y de etnia. Así, estos sectores comenzaron a ser los diferentes. Al mismo tiempo, aparece una mayor concentración de la violencia hacia las mujeres”.
También en los medios y en la industria del entretenimiento se tejen historias de relaciones abiertas. ¿Pero hasta qué punto no hay demasiado relato escrito por y para los hombres? ¿Es copia fiel lo que muestra la película Vicky Cristina Barcelona? “¡Es una estupidez comercial, Woody Allen necesitaba dinero!”, exclama marian pessah, una experta en el tema que reconoce “no hay expertas en este tema” (y ni mencionarle la obra de José María Muscari con Moria Casán e hija). “Ya no llamo a esta lucha poliamor –nunca lo hice– ni amor libre. He llegado a la conclusión de que el tema eje es la Ruptura de la Monogamia Obligatoria. Me gusta ese nombre porque a la ruptura la ponemos afuera, en el sistema, y nunca en nuestros cuerpos. Si vamos a lastimar a alguien, no sirve. El sufrimiento es inherente a la vida, como la felicidad. No se sufre por estar en una relación abierta o cerrada, se sufre por las condiciones que se ponen o imponen. Con Clarisse, mi compañera desde hace 9 años, con quien llevamos esta lucha y hemos aprendido mucho, le damos gran importancia a la palabra, a expresarnos, ese es nuestro código y así funcionamos –bien–. Apostamos al amor pero también al placer, cosa muy subversiva para las mujeres en el patriarcado, así como a la complicidad entre nosotras ya que siempre las mujeres fuimos tentadas a pelearnos, a competir. ¿Cuándo vamos a liberarnos si nos peleamos entre nosotras?”
“¿Por qué no le quitamos el ‘poli’ y dejamos el ‘amor’? El amor siempre debería ser múltiple, y se puede dar de cualquier manera”, comparte Fernando en uno de los foros. “Todos y todas tenemos un poliamoroso dentro, lo importante es reconocerlo”, interviene Diana Neri Arriaga, profesora de filosofía y en una relación abierta con Sergio e Israel. En su caso, desde hace 5 años está con Sergio, desde hace 4 conviven con Israel. Casiconviven, mejor dicho: tienen su catedral en común, pero cada uno también mantiene su capilla, perdón, su departamento. Diana es la única heterosexual de la relación. “Lo que hacemos es desafiar la doble moral, encarar la honestidad y respetar la libertad del otro. Las personas tenemos esa capacidad de involucrarnos amorosamente con más de una persona. No es la panacea el poliamor pero sí es una posibilidad que nos acerca a una forma de amar distinta.”

La solución al problema del marido

Antes y ahora, las relaciones abiertas colaboran con la saludable desidealización del amor romántico, reformula valores a favor de nuevos derechos (como los sexuales), libra batalla por recuperar nuestros cuerpos, transgrede la política sexual hegemónica.
Las Wollstonecrafts, Woolfs y compañía estarían chochas. Y las adorables anarquistas, ni hablar: ellas sí que le hicieron lobby al plan, y el periódico La voz de la Mujer fue su instrumento. “Uno de sus artículos muestra que el ideal de las redactoras de una unión y disolución libres, con las mujeres tomando la iniciativa, estaba lejos de ser aceptable para los hombres, incluso dentro del mismo movimiento –analizó la socióloga inglesa Maxime Molyneaux en su ensayo Ni Dios, ni patrón, ni marido. Feminismo anarquista en la Argentina del sigo XIX–. Ellas veían al amor libre como la solución al problema de las relaciones entre sexos; cuando el matrimonio, la causa de la miseria y la desesperación desapareciera la casa se volvería ‘Un paraíso de delicias’. Los hombres y las mujeres serían libres de entrar en relaciones con quien eligieran y de disolverlas a voluntad, sin los efectos corrosivos del derecho, el Estado y la costumbre. Esta visión ignoraba tanto la subordinación compleja e internalizada de las mujeres como los modos de opresión y el sentido de superioridad internalizados por los hombres.”
¿Y si lanzamos entre la rueda de amigas una nueva pregunta: quién sabe de parejas decadentes, quién oyó hablar de infidelidad? El poliamor rompe con varios tabúes. Uno de ellos, el engaño. “Hasta hace poco tiempo, la fidelidad de la mujer estaba vinculada a sostener la legitimidad de la progenie, y la del varón a asegurar el sostenimiento económico del hogar –historiza Maffía–. Por eso una mujer cometía adulterio si tenía al menos una relación sexual fuera del matrimonio, mientras en el varón no tenía nada que ver la sexualidad, sino que debía probarse que ‘mantenía manceba’, es decir que le pasaba dinero a otra. La fidelidad romántica está asociada al mantenimiento del vínculo monogámico, pero la fidelidad del poliamor debería repensarse en términos de pactos diferentes a ambos aspectos.”

La solución al problema de la mujer

¿Será que de alguna forma el amor libre contribuye al Women’s Lib? Maffía advierte: “No sé si esta apertura es igualmente ventajosa para varones y mujeres, eso depende de muchas cosas. Me inclino más por pensar que tal vez el Estado no debe regular en absoluto las formas de convivencia, y sí repensar completamente las políticas del cuidado, no privatizarlas sino asumirlas como responsabilidades sociales integrales. Pero eso significa repensar toda la economía y toda la política, como afortunadamente venimos haciendo las feministas desde hace años”.
¿Se podrá soñar hoy, cien años después, que superar patrones sexistas y desnaturalizar el Derecho a los Celos podría ser una acción posible contra la violencia doméstica? “En mi último libro Amor, placer, rabia y revolución hablo de eso –agrega marian pessah–. Hacernos cargo del deseo de la otra, ponerle nombre y apellido, es en sí mismo generador de violencia. Sólo falta poner un dispositivo en el cerebro con una luz que se encienda cada vez que una siente atracción por otra persona que no es su pareja. Eso es violencia, como toda propiedad privada es un cerco, un encierro. Liberarnos libera.”
Ya lo escribió Emma Goldman en Matrimonio y amor, en 1917: “¿Amor libre? Como si el amor pudiese otra cosa que ser libre. El hombre ha comprado cerebros, pero ni todos los millones del mundo han podido comprar amor.”

sexta-feira, 21 de dezembro de 2012

Cadê as vozes das mulheres?



A escritora guatemalteca, Maya Cu, lendo seu maravilhoso e arrepiante "Y oytro ZAZ digo", do lado as escritoras Alma Carla Sandoval e Helen Dixon

      Gente, eu não aguento mais! Sim, eu sei, faltam só três semanas, mas não é de estudar, é de ler as leituras obrigatórias e a literatura brasileira toda desde o ponto de vista dos homens. Que cansativo! O mais engraçado é como uma ou outra vez fala-se do patriarcado no passado, como se tivesse acabado! Acaso não enxergam que 100%  das leituras obrigatórias são escritas por homens? Também as do ano passado. E ai, temos de ler o que ELES pensam de nós, como eles nos enxergam. Ver o macho retrógrado, chamado de bom escritor, de Simões Lopes Neto, como nos humilha a cada palavra, e a gente ficar assim, sem vez nem voz. Quero levantar a minha queixa! O ponto cume chega com a metáfora maior dos Corações Solitários, de Rubem Fonseca. Conto que ilustra um jornal por dentro, ele pretende ser escrito por mulheres a mulheres da classe C, no entanto, é escrito por homens e lido por eles mesmos, mas, da classe B. Será que não é assim também que acontece no poema de Drummond, aquele que fala do vestido e conta a história “da outra mulher”, será que tudo isso não é o que ele, o Carlos, acha que pensamos as mulheres?

    Sim, já sei, não faltará quem me diga: “Mas tem mulheres ai, o acaso não viste as três linhas que fala da Rachel de Queiros, as quatro da Cecília, ou as cinco da Clarice?” Pois é, será que em tantas outras linhas de centenas de escritores homens, me passa batida a exceção que vem a confirmar a regra. 

   “Por tudo isso, num cenário como esse, fica curioso destacar que o primeiro livro de poesias publicado no Rio Grande do Sul seja escrito por uma mulher: Delfina Benigna da Cunha (1834 – Poesias dedicadas às senhoras rio-grandenses), e que em 1837 o primeiro livro de ficção editado em Porto Alegre seja também de uma mulher, Ana Eurídice de Barandas. Seriam estes exemplos de “antiprendas”? Guacira Lopes Louro, do livro Uma escola de mulheres.

Obrigada Guacira, que reconfortante ouvir uma voz de mulher. E aí UFRGS, o que se passa com as outras vozes de mulheres, onde estão?

marian pessah

quarta-feira, 19 de dezembro de 2012

Parafraseando al “Troesma” Carlos Drummond de Andrarde

No meio do caminho tinha um vestibular
Tinha um vestibular no meio do caminho
Tinha um vestibular
No meio do caminho tinha um vestibular.

Nunca me esquecerei desse acontecimento
Na vida de minhas retinas tão fatigadas.
Nunca me esquecerei que no meio do caminho
Tinha um vestibular
Tinha um vestibular no meio do caminho
No meio do caminho tinha um vestibular.




domingo, 18 de novembro de 2012

todxs somos Palestina


no voy a decir que tengo vergüenza de ser judía, voy a gritar que odio el sionismo

los otros días venía pensando en cuál sería la diferencia entre los talibanes y los sionistas, hay alguna? porque yo, solo encuentro coincidencias: matar en nombre de la religión y de dios, anular a las mujeres, fanatismo irracional

mi religión, es la ideología, no el opio de los pueblos

todxs somos Palestina

sexta-feira, 24 de agosto de 2012

Podría haber sido yo






esta foto fue tomada en la puerta del Normal 1, "mi" colegio.

me da un escalofrío enorme pensar-me una década atrás de la que me tocó vivir como adolescente. recuerdo aún un abrazo de mi madre, casi llorando, diciéndome : hija, menos mal q eras chiquita.

Hoy estoy viva para contarlo, para llevar la rabia a otros lugares, para seguir fotografiando, escribiendo, luchando e indignándome con las cosas que pasan en el mundo. 
Si tengo miedo? a veces sí, pero lo importante es que él, no me paraliza. Somos muchxs que estamos aquí.

quinta-feira, 2 de agosto de 2012

Presentación del Libro en Palma de Mallorca

 con mi kerida Andrea Beltramo

 aquí ella me está presentando, se ve q de una manera muy graciosa, como es ella

 yo, leyendo

 parte del público, delante y detrás de la barra.


 Arantxa Andreu cantando, con su voz infinita, hilando sueños



 aquí, con Rosa Cursach, leemos a dos voces, yo en lengua argentina, ella en catalana


Lo que puedo, y lo que no

puedo viajar por diferentes ciudades, países,
                                                atravesar fronteras.
navegar por diferentes mares e idiomas;
aprehenderlos, estudiarlos y conversarlos.
bucear océanos y escalar montañas de palabras.
puedo crear historias, habitar castillos, inventar granjas de arena
y hasta criar una gata brasilera.

pero lo que no puedo
                MADRE
es abandonar mi lengua.




 conversando con Marta Fernandes Morales

en el contexto de las Jornadas de Feminismo y religión, salimos de la presentación del libro y  al pasar por la iglesia invertida, nos dio ganas de patearla - a mí - de empujarla a Ulrike y de recordar las crucificciones a las mujeres a Lucía. Clarisse del otro lado de la cámara, hizo lo suyo.
 


sexta-feira, 6 de julho de 2012

Presentación en España


Estimadas gente q esté en el Estado Español y País Vasco: les cuento con mucha alegría que durante este mes de julio  estaré lanzando mi nuevo libro “Amor , placer, rabia y revolución” en los siguientes lugares:

 Palma de Mallorca 11 de julio 21hs. en UMMO. Calle Sant Magí 66. Me  acompañarán, Macky Chuca, autora de "La reina del burdel"  y Arantxa Andreu, compositora e intérprete. 

 Valencia : lugar y fecha a confirmar (entre 16 y 18 de julio)

Donostia  día 20, 19 hs Casa De Las Mujeres De Donostia - San Sebastian, Calle Okendo 9, me acompaña la cantante brasileira Katia Reimberg quien ha musicalizado algunos poemas.

Bilbao -  día 24 ,  20 horas en la Ekoetxea calle Pelota 3, Casco Viejo

 Madrid 26 , 19 hs en Traficantes de sueños http://www.traficantes.net/

lxs espero


domingo, 17 de junho de 2012

Efemérides en la Gran Ciudad


x marian pessah

Tremendo día de lluvia en San Pablo. Luego de días de mucho calor, el otoño decidió hacer su aparición triunfal.

Las condiciones climáticas te retrasan y las agujas del reloj se disparan, decidís imponerte a tu terrible flojera. Movés una pierna, luego la otra ayudada con las manos, como dialogando con vos misma, dándote ánimos, antes de que el día acabe sin haber comenzado.
Caminás las 14 cuadras hasta el metro Vila Madalena, varias de ellas, en pronunciada subida. Llegás y estás en la línea verde, te fijás en el mapa cómo llegar a la Estação da Luz.
Empujones y corrre-corre típicos de una gran ciudad te obligan a ir más rápido. Allí el tiempo corre y el que no, vuela. Finalmente te bajás en la dichosa estación. Como buena turista te quedás contemplando el precioso y singular espacio. Seguís caminando hasta que se acaban los carteles indicadores, venían muy bien hasta ahora pero no hay más, y la tan anunciada Pinacoteca no aparece. Una empleada del lugar te socorre.
Sucede que te equivocaste el camino, allí donde subiste era para haber continuado por la derecha. Ella sugiere que más adelante le preguntes a otra colega suya. Parece difícil, pero descubrís que no lo es. No eso, por lo menos.

Salís de la famosa e histórica Estação da Luz y te encontrás con un imponente edificio en la vereda de en frente. Sonreís, seguramente sea allí que está la tan aclamada exposición de Giacometti con sus 260 obras inéditas en Brasil. Ves muchos buses y empezás a imaginar turistas caminando hasta por las paredes, fotografiando con sus cámaras japonesas, inclusive, desde el techo. Mientras vas atravesando la gran avenida, te sorprende la puerta de rejas cerrada. Le preguntás a un señor si por aquí se entra a la exposición de Giacometti, lo mencionás para constatar que no te hayas equivocado de lugar ya que no ves carteles referentes a su trabajo. Sí, responde el hombre, pero está cerrado por falta de luz. Una sonrisa irónica se te escapa de la boca, en la Estação da Luz, usted me está diciendo que no hay luz. Eso mismo, vuelva mañana señora, responde muy serio.
Se te caen los hombros, te llenás de preguntas, de ... indignación, aunque comprendés que con tremenda lluvia ni la Pinacoteca, ni el Museo de la lengua Portuguesa donde pensabas asistir a los 100 años de Jorge Amado, estén iluminados.

Abrís nuevamente el paraguas. Los pies chapotean dentro de los zapatos, sentís un poco de frio y pensás que un café te caería de maravillas mientras reorganizás tu cabeza y tu destino. Buscás con la mirada ese imaginario refugio, se levanta un viento que hace volar cualquier deseo de turismo en la gran ciudad. Le preguntás a un empleado del Museo, - donde tampoco pudiste entrar - te dice que el único café que hay ahí, está (también) sin luz, que solo mañana, que podés llegar a encontrar un bar más adelante. Desistís. Bajás corriendo las escaleras del metro, ahora sos vos la que genera el empuja-empuja queriendo dejar cuanto antes la meca de la ilusión. Hacés el camino inverso, solo que te bajás en la Paulista, donde cafés y baños hay a montones. En los 20 minutos, aproximadamente, que dura el viaje, te secás un poco. Llegás a la estación Brigadeiro donde te bajás pensando en ir al Itau Cultural a ver qué exposición habrá. También tiene baño limpio y agua mineral para (re)llenar la botellita. Te asomás a la muestra de arte digital 6.0. No parece nada original ni diferente a lo ya visto. Salís más deprimida y decepcionada aún, olvidando cualquier agua posible de ser embotellada, frente a tanta caída del cielo.

Nuevamente abrís el paraguas y te escapás a paso apurado, como si algún punto del 6, pudiera perseguirte y alcanzarte. Los bolsillos se te están vaciando, eso te preocupa, las ciudades grandes son muy caras. Se te acerca un hombre, sin paraguas, vendiendo no sé qué, no le diste tiempo, él venía a ofrecerte algo y lo interrumpiste preocupada – no tengo plata. Él te consuela: ya va a mejorar. Lo miras y le sonreís, es lo mejor que te pasó en el día.
Volvés al ajetreo, a los paraguas asesinos que hay que esquivar, a sentir cómo se te siguen mojando los zapatos. A ver tanta gente que duerme en las calles y “no se importa” con el clima. Te sentís peor de vos misma. De pronto ves una gran librería y te sentís llamada – ¡volviste a verme! Dice todo entusiasmado un trabajador de la ONG salven lxs niñxs. No. Insistís, no tengo plata. Hacia tu izquierda, la gran librería sigue esperándote, abre sus puertas, te invita a entrar y te ofrece su mejor sillón, rojo. ¡Comodísimo! Te sentás junto a unos bellísimos libros de arte, uno de ellos, de Giacometti. Te sentís en otro mundo.
No todo está perdido en la Big City paulista.