vivo una vida tortugácea, cuando salgo fotografío, cuando entro, escribo. marian pessah - bienvenidxs
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quarta-feira, 21 de julho de 2010
sororidad
sábado, 17 de julho de 2010
El club de la fraternidad

x marian pessah
En estos días en Brasil, solo se habla de un tema. Terminado el fervor del mundial, el futbol no abandona las primeras planas de los diarios, ni su lugar en los televisores. Ya no es la selección nacional, sino Flamengo, uno de los equipos más importantes de Río de Janeiro.
Hace casi un mes que Eliza Samudio, una modelo de 25 años, está desaparecida. Se sabe que fue amante del arquero Bruno Fernandes de Souza. Hace días que venimos asistiendo a la búsqueda de quien podría suponerse, estaba muerta. O para decirlo de otro modo, asesinada que no es lo mismo, ni es igual.
Lo vemos en la pantalla y parece una película de terror, pero es un nuevo feminicidio, asesinato de una mujer, alevosamente premeditado.
Luego de dos semanas empiezan a salir a la luz las primeras piezas del rompecabezas.
Bruno, un muchacho violento, ha osado enfrentar a la jerarquía máxima de su club de futbol. Sí, a quien lo preside. Resulta que es la primera vez en el país, que una mujer llega a tan importante y ¿masculino? cargo. ¿Nos sorprende que un macho la enfrente? No. Estamos acostumbradas que en esta sociedad patriarcal, primero viene hombre, luego, cualquier cargo de mujer.
Antes de que las cosas empeoraran, decidieron que el arquero le fuera atajar la pelota a otro club. Comenzaban a hacer los papeles con el Milan de Italia, cuando antes de partir, a Bruno se le ocurrió dejar la casa en orden. Se había cansado de “jugar” con su amante, con quien ya tenía un bebé de cuatro meses y la mandó guardar.
Le pidió ayuda a sus amigotes. Ellos la raptaron en Río de Janeiro. Una vez en la camioneta, un adolescente de 17 años, primo del jugador, le dio un golpe con un arma en la cabeza. Manchas de sangre dejan los vidrios salpicados al mejor estilo Pulp Fictions. Pruebas que ayudarían a revelar las piezas.
Una vez en la estancia, en el estado de Minas Gerais, le toca el turno a otro fraterno compañero, un ex policía “experto en matar”. Le ata las manos y la estrangula. Luego la cortan en pedazos, y es devorada por los hambrientos rotweiller; entrenados especialmente en comer carne humana.
Algunos diarios ya están llamando a Bruno de monstruo. Rita Laura Segato – antropóloga y especialista en temas de feminicidio - dice que llamarlo así es individualizar una acción que es colectiva. Ella quiere llamar la atención, de que no es un hecho aislado, ni una única persona que actúa. Bruno cuenta con la complicidad de sus amigos, del primo, del hermano y hasta de mi vecino, que decía que él sólo pretendía asustarla.
La discusión que tiene con Patrícia Amorim, su jefa, fue por motivos de violencia. Ellos defendían a otro jugador que le había pegado a su mujer.
Por otro lado, Felipe Melo, el mismo que fue expulsado en el último juego de Brasil por pegarle a un holandés, y hasta querer quitarle la pelota con la mano, en una conferencia de prensa internacional, al referirse a la pelota, se burlaba y la llamaba concheta. Es que la pateás, y la pateás y no sale de lugar. También están las que son como putas, las patéas y a ellas les gusta.
Un hermano del arquero es entrevistado. Habla de él con mucho orgullo, las palabras vienen del interior de una casa típica de la favela. Él lo defiende con lágrimas en los ojos, dice que las malas son ellas. La mujer siempre anda rodeada de malas compañías. Y su amante…
Nada nuevo bajo el sol. La culpa siempre será de las mujeres. Todo irá a explicar porqué merecieron la muerte. Así parece ser también entre otros jugadores, y hasta con el verdulero de la esquina, me lo cuenta una amiga indignada.
Esta vez el gol entrará derechito, no habrá arquero que pueda atajarlo. Hoy Bruno está encerrado en prisión de seguridad máxima, esperando la decisión del juez. También los amigotes.
¿Fin de juego?
sexta-feira, 16 de julho de 2010
soledades polítikas
Me siento rara. Veo a mi alrededor tanta efervescencia porque en Argentina han modificado la ley, y ahora todas las personas que así lo deseen podrán casarse. Y me siento tan sola en este momento, preguntándome… ¿era eso lo que queríamos? Ahí me viene la letra de Ouro de tolo, de Raul Seixas, cuando él canta que debería estar contento porque es un ciudadano respetable. Y vuelvo a preguntarme, como activistas, ¿es eso lo que queremos?
No me parece un dato menos, una coincidencia "más" a tener en cuenta, a mí que me encanta asociar, que el debate en el senado, haya comenzado el 14 de julio. Quién sabe sea un gran comienzo, así como en 1789 en Francia era el día de la Toma de la Bastilla, el momento en que los hombres – no la humanidad -, se libertaban y a partir de ahí “nacería” una Olympe de Gouge, y le sucederían una Mary Wallstonecraft, Nisia Floresta Brasilera Augusta y tantas otras. Quiero traerlas y recordarlas hoy a ella, a las “chatas, pesadas” de la his-herstoria, así, hoy, no me siento tan sola.
Ouro de tolo
quarta-feira, 14 de julho de 2010
La tarde fue celeste, lo de Bergoglio fue lamentable
Con un clima de 5 grados Montevideo se tornó en una fiesta de color celeste. Los 22 jugadores de Uruguay llegaron a ésta capital , que a pesar del frío dio, el pueblo dio su calor para recibir en la calle a la escuadra celeste. Uruguay sonrío, festejó y quedó con esas ganas de pensar que la copa estuvo cerca. A pesar de la alegría futbolera, algunos nos dimos un tiempo para mirar algún informativo argentino y saber que sucede en la patria hermana.
La discusión sobre el matrimonio gay sigue siendo en la vecina orilla una de las noticias más importantes. Lo que no deja de ser noticia es el discurso del cardenal Bergoglio realizado en la zona de Constitución. " Somos campeones de mirar para el costado" decía el primado argentino, vistiendo su casulla amarilla y el solideo púrpura distintivo de cardenales y obispos.
Aprendemos desde jóvenes que para juzgar ciertas actitudes debemos tener moral y si justamente algo no tiene Bergoglio es ésta última palabra. Cuando la Comisión de Derechos Humanos visitó la ESMA en 1979 no encontró ni rastros de los prisioneros. Con la ayuda del nuncio apostólico en la Argentina Pío Laghi, la del vicario castrense y la del primado Jorge Bergoglio, la Armada de Massera escondió a estos presos en la isla "El Silencio", ubicado en el Tigre argentino y lugar de recreo del arzobispado de Buenos Aires, como forma de demostrarle a esa comisión que en la Argentina no se torturaba.
En esa residencia de la iglesia pasaron un mes los últimos secuestrados que en 1979 le quedaban al grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada, bajo la atenta, cómplice y desvergonzada mirada de las jerarquías eclesiásticas de Tortolo , Bergoglio , Graselli ( vicario castrense en ese tiempo) y Laghi, dignos esponentes de la cruz y la espada.
El 3 de octubre los presos fueron devueltos a la ESMA. la comisión se fue sin poder ver absolutamente nada de lo que buscaban como tampoco los que le fuera denunciado
Bergoglio no solo miró para el costado, guiñó su ojo para decirle a Massera cuente con nosotros Vicealmirante, hoy no puede hablar absolutamente de nadie, y menos cuando gran parte de su iglesia y él en particular no abrieron su boca para acusar al cura Grassi o a otros tantos sacerdotes abusadores de niños.
Algo hace enorgullecer a los uruguayos, y son las tempranas leyes de secularizació n de los años 1870 a 1919 cuando el presidente Baltasar Brum, víctima de la dictadura terrista del año 1933, decide separar la iglesia del estado, no teniendo las jeraquías eclesiásticas uruguayas mayor peso en torno a las decisiones del presidente o del parlamento. Sabrán los gobernantes y pueblo argentinos cuando sea el momento de separar a ambos. como sano ejercicio de una democracia laica y que solo responde ante el soberano.
De una u otra forma la historia los perseguirá, no serán inmunes ante el juicio del tiempo, rendirán ante ellas las cuentas necesarias y darán explicaciones de sus persecuciones y silencios cómplices.
La tarde. La tarde fue celeste para nosotros, pero con color a desverguenza la homilía de Bergoglio.
SANTIAGO TRICANICO
periodista y escritor Montevideo Uruguay
segunda-feira, 12 de julho de 2010
en respuesta a un "normal"
Esa normalidad que tanto me aburre
x marian pessah
Esa normalidad, la cual cierta gente se jacta de tener y hasta disfruta como un privilegio, es la misma que les ha impedido VER; observar la posibilidad de pensar y pensarse fuera del sistema establecido. Fuera de lo que siempre se espera que hagan y/o digan.
Está fuera de su alcance de visión – y pensamiento – la posibilidad de que haya en el mismo mundo que ellxs habitan, seres desconformes y no por eso nos sintamos mal, ni inferiores. Simplemente anormales.
Nosotrxs no seguimos su norma jerárquica-mente dictada, porque simplemente nos aburre, no la elegimos y no deseamos ser parte de ella.
Para estas personas que la realidad tiene que ser tan concreta y tangible, vale citar a la Real Academia Española. Para ella, la “a” que antecede una palabra, significa que “Denota privación o negación”, o sea, que le falta algo. Si yo me aburro con “tu” normalidad, ¿quién es el burro? Y si a la normalidad, también le agrego la a, delante de la palabra, asumiéndome anormal, estoy hablando de otro mundo posible, tal vez, esté hablando desde mi propio mundo. Ergo, da ganas de decirle a ciertas personas ¡bajate del banquito, pichón!
Esta misma gente, nunca se habrá puesto a pensar que habemos quienes no queremos su aceptación. Cuánto rechazo me causan esas normatividades tan bien acomodadas en el cuadradito asignado – al nacer – y conservado en formol, y sin el menor asombro de nada. Es que están a la sombra de todo. ¿No se dieron cuenta que fuera de sus cavernas existe un sol?
Ese es el problema, que no ven, no escuchan. La potencia tortillera nos da la posibilidad de revertir realidades. Tenemos la sartén por el mango – y el mango también – para dar vuelta las cosas que no nos gustan. No nos degradamos – como escuché decir a ciertos normales, los mismos que asumen y promueven la heterosexualidad obligatoria a rajatabla – porque no nos comparamos, simplemente ponemos nuestras energías en hacer y cuando sentimos bronca y rabia, como es mi caso en este momento, el desafío es revertirla en acción, gritos empalabrados en papel, que viajen en avioncitos de colores y lleguen a varios lugares. Así es como seguimos tejiendo, pero en lugar de esperar la vuelta de “nuestro amado”, y tejer y destejer, urdimos redes de complicidad.
Estas son nuestras realidades. Realidad, es que son muchas, no hay una única verdad, hay tantas como queramos, porque así como la sartén, también tenemos el hilo, la aguja, el papel. También los ojos para ver y el cerebro para decidir quiénes queremos ser. ¿Yo? Anormal. Gracias
quinta-feira, 8 de julho de 2010
amenaza
No soy a favor de leyes, ni de reconocer estos gobiernos, pero me encantó esta “amenaza” que hacen mis compañeras de Neuquén – Argentina.
Es que el 14 de julio se votará por el matrimonio igualitario. Si o No.
deseo libertad - igualdad - sororidad
Autonomía, siempre
segunda-feira, 5 de julho de 2010
fotografias da reforma agrária
sábado 3 de julho foi a inauguração, e foi ótimo!!!
durante a exposição de fotografias de meus/minhas alunas/o. Pediram para eu dizir um discurso, aqui ele.Foi em novembro. Eu estava reunida com as mulheres e já começávamos a preparar “nosso mês de março”. Aí uma companheira comentou que uma – outra – argentina estava desenvolvendo um trabalho legal na Casa da Leitura.
Casa da Leitura? Perguntei. Eu ainda não conhecia o projeto em que tinha sido transformada a “casa do teto verde”.
- Sim, vai lá conhecer! Me disseram.
Cheguei e em seguida encontrei a Cilone. Ela, bem empolgada, começou a falar do projeto.
- Que legal, e vocês não gostariam de ter uma oficina de fotografia?
Uma hora depois, chegava Graciela, com a irmã recém vinda da Argentina, outra professora da UFRGS, a neta... Seguimos conversando, trocando idéias, experiências.
Depois de uma meia hora tive que sair, como já dizia, estava reunida com a mulherada fazendo o registro fotográfico dos trabalhos das caveirinhas e participando dos debates do mês de março – luta das mulheres.
Trocamos telefones, correios eletrônicos.
Na última semana do mês, nos encontramos com a Graciela e o Paulo, num café em Porto Alegre. Conversamos sobre como seriam as aulas, sobre o meu método. Falamos que eu nunca tinha dado oficinas para pessoas do campo, mas sim na área política.
Mês de abril. Áries, fogo, força, vida. Uma imagem vale mais que mil palavras.
Eu falei que não receberia dinheiro, cada participante daria o que tem, o que sabe. Eu, o meu amor pela fotografia, em troca receberia produtos da reforma agrária.
E assim foi, a cada semana eu voltava a casa com os “bolsos” cheios de produtos orgânicos, como aipim, bergamotas, geléia, arroz integral.
- Profe, este feijão, colhi eu mesmo da casa dos meus avós......
- Estas bolachinhas, nós mesmas que fizemos.
Essas palavras e atitudes me fizeram feliz ao longo deste tempo. Também, as conversas que tínhamos na volta com a Marivone.
No começo, os diferentes níveis de quem estava mais acostumada/o com a câmera, e quem pegava o aparelho pelas primeiras vezes, era perceptível. Com o correr das aulas, do tempo e dos exercícios, essas diferenças foram desaparecendo. Estou certa que hoje ninguém percebe isso na exposição.
Com o trabalho coletivo, fomos nos emocionando, nos envolvendo com os chuchus do Gustavo; o vô que lavava roupa da Ariana; os porcos e animais da Carini; a granja da Rosa; as crianças da Cilone; as laranjas que mostravam a produção da Gisela, junto com um irmão que virava a noite estudando.
Este é o quotidiano do assentamento Filhos de Sepé.
Mas também poderia se colocar luz no que a gente quer mostrar, na hora que aproxima o olhar de um fato que outras pessoas não tem acesso, ou simplesmente não conseguem perceber. Poderíamos dizer que utilizamos a fotografia para levar luz a temas pouco comuns, mas também que desenhamos o que nós queremos e o mundo que desejamos habitar.
Poderíamos acabar concluindo que a fotografia é uma ferramenta de luta, com a qual estamos construindo o outro mundo possível. E dando a conhecê-lo às pessoas que não conseguem perceber isso, ou simplesmente, não tem acesso a esse conhecimento, a essa informação.
Estas fotografias que aqui apresentamos nas paredes, são um grande abraço, pura alegria. Queremos mostrar que outro mundo é possível e que nós estamos abraçando sua construção.
marian pessah
fotógrafa
julho de 2010
sexta-feira, 2 de julho de 2010
Imaginen a los dinosaurios en la cama

Por Marta Dillon
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-6273-2010-06-27.html
Una escena de la vida cotidiana antes de entrar de lleno en el asunto:
Estamos en un restorán frente a Parque Lezama, uno en el que los mozos conocen nuestros nombres y devenires de tanto sentarnos a sus mesas de manteles blancos. Somos dos parejas y mi hija mayor. Es su cumpleaños y aunque vivimos lejos de esa cuadra de Buenos Aires ella quiso festejarlo ahí, tal vez en honor de los ya lejanos tiempos en que se dormía sobre dos sillas en ese mismo lugar. Era el festejo familiar, después se iría con sus amigos. El lugar estaba atestado de gente, ruido de cubiertos y voceo de comandas, conversaciones cruzadas de las que a veces se distinguen algunas palabras o carcajadas sueltas. En medio de esa agitación, no recuerdo cómo, desde otra mesa empezaron a molestarnos. Nos hicimos las osas frente a la provocación, la obscena mención a las tetas de alguna de las cinco mujeres que compartíamos el festejo y hasta obviamos una mano boba que rozó mi hombro cuando uno de los cuatro tipos que nos tenían en la mira pasó a nuestro lado rumbo al baño. Pero el hartazgo empezaba a espesarse como el caldo de un puchero a fuego lento y alcanzó punto de hervor cuando con gesto baboso y mirada lasciva uno de los tipos le dijo a mi hija que se fuera con él y dejara a esas “lesbianas de mierda”. “No lo aguanto más”, dijo ella y por ella yo me paré, fui hasta la mesa de los chongos, tomé una copa y lo bañé con vino tinto. La copa se rompió por su manoteo y un súbito silencio cayó como un telón sobre la escena. Esa vez, los tipos fueron expulsados del lugar.
La vida cotidiana trae en su envoltura de rutinas, placeres y sinsabores muchos episodios como éstos. Podría contar también de esa señora que después de trabajar una semana en casa fue a su templo el domingo y volvió el lunes con su renuncia porque no quería arder en el infierno como arderíamos nosotras. En general, esos episodios sólo alimentan mi ánimo guerrero, sobre todo porque nunca han comprometido afectos, que es lo único que verdaderamente duele. Es más, si me preguntan rápido si he sufrido discriminació n contesto que no, tardan en titilar en mi memoria estos relámpagos de violencia aun cuando me muerdo los labios de bronca cuando me descuentan de mi sueldo el impuesto a las ganancias porque a pesar de tener familia ésta es invisible para la ley. O cuando en oficinas de Migraciones, por ejemplo, intentan separarme de mi mujer y de mi hijo, que pasan por la ventanilla prioritaria para bebés y embarazadas, y me tratan como si me estuviera colando cuando las familias heterosexuales pasan en grupo lo más campantes. Siempre tengo la protesta lista, la voz fuerte, la seguridad de que tenemos derecho, de ser la madre de mi hijo y me alegro de haber elegido a mi esposa para que sea la madre de mi hijo. Sin embargo, tengo que admitirlo, un coágulo de angustia se instaló en mi garganta en el último tiempo. Está empezando a darme miedo lo que habilita la discusión sobre la ampliación de la figura del matrimonio desde que se instaló en el Senado. Me dan miedo las amenazas explícitas como la que publicó en su editorial del sábado 19 de junio el diario La Nación en la que se habla de la “ansiedad, inseguridad, miedo” que pueden sentir nuestros hijos e hijas por los motes burlones que les pueden dar en la escuela, por “tener que admitir la homosexualidad de sus padres”. Es decir, nos están advirtiendo que como “ellos” existen y no toleran nuestras opciones, si las hacemos de todos modos van a burlarse de nuestros hijos e hijas, les van a generar “ansiedad, inseguridad, miedo”. Me da un escozor parecido al pánico saber que las Iglesias están sacando a la calle a los alumnos y alumnas de sus colegios privados para que se manifiesten en contra del matrimonio ampliado y que el estado de San Juan las ampara “justificando” las faltas del alumnado a la escuela. Me da bronca y también miedo que quede habilitada la palabra de supuestos profesionales que a contramano de la Organización Mundial de la Salud –para ponerlo en términos institucionales– siguen hablando de que la “homosexualidad” es una enfermedad, un desviación y que hay ¡cura! para esos males que no son otra cosa que expresión de la diversidad humana. Me eriza los pelos de la nuca escuchar –como dijo la ilustre Chiche Duhalde– que nuestras parejas no duran más de tres años, que tener un hijo gay es “un problema personal”.
No es momento de tener miedo. Pero lo tengo. Y hace mucho que aprendí que la mejor manera de enfrentar al miedo era nombrándolo.
Nosotros y nosotras, quienes ya formamos familias, vivimos en pareja, festejamos nuestras uniones y nuestros amores y desamores besándonos en la calle, discutiendo cuando es necesario, llevando a los niños al cine y a tomar helados, explicando con paciencia que somos dos madres y no la madre y la tía y que somos pareja y no hermanas; nosotros y nosotras hemos expuesto a nuestras familias con orgullo por quienes somos y con orgullo militante. Porque es un momento histórico, porque la visibilidad es necesaria, porque tenemos derecho pero todavía no tenemos derechos.
Pero también es cierto que empieza a hartarme tener que dar pruebas de amor verdadero. Como si los heterosexuales se casaran sólo por amor. Me agota hasta el infinito que se esté analizando nuestro nivel de normalidad, como si la normalidad tuviera algún valor. ¿Qué es lo normal? ¿Comer asados los domingos, ir a trabajar de lunes a viernes, vestir polleras si sos mujer, coger en la posición del misionero? ¿Es normal tener cuarenta y pico y querer tener un cuerpo de veinte? ¿Es normal vestir sotana y asustar a los niños con el infierno? ¿Y a mí qué me importa? En este país también fue normal que la gente desapareciera, que yo todavía no pueda enterrar a mi madre, que los crímenes aberrantes se juzguen más de treinta años después, que los curas bajaran a la catacumbas de los campos de concentración a bendecir a los torturados. Todo eso era normal. Pero no quiero caer en el golpe bajo aunque sea tan tentador que ya me estoy levantando de esa caída. Lo cierto es que la normalidad tiene valor cero, sobre todo porque la normalidad es como el agua, fluye y se adapta a la forma que la contiene. ¿O acaso no fue normal quemar judíos en las hogueras de la inquisición? Perdón, me caí de nuevo.
Cuando me enamoré de quien ahora arbitrariamente llamo mi esposa, cuando el amor arrasó con todo lo que creíamos ya establecido –como nuestras moradas individuales, por ejemplo– y quisimos festejarlo y unirnos legalmente, fuimos al registro civil y nos notificamos de que para pedir la Unión Civil debíamos dar prueba de dos años de convivencia cumplida. Por supuesto encontramos testigos y testigas dispuestas a mentir, pero no dejó de ser una espina eso de tener que dar pruebas de nuestro amor antes de buscar el amparo legal. ¿Por qué? ¿A cuento de qué? ¿Acaso los heterosexuales no pueden casarse al mes de conocerse si quieren? Ahora, por caso, nos piden pruebas de que nuestros hijos e hijas van a ser criados en la santa heterosexualidad, que no los vamos a manchar con nuestras dramáticas opciones sexuales. Ajá. ¿Y por qué? ¿Quién dijo que es mejor ser hétero que gay o lesbiana o travesti? Lo dicen los que están dispuestos a hacernos la vida imposible si no somos como ellos. Los que pueden llegar a autorizarnos una “unión concubinaria” pero nos esterilizarían si pudieran, olvidando que la gran mayoría de nosotros y nosotras tuvimos madres y padres hétero.
Escribo mientras mi hijo menor grita gol y patea una pelota para dejarla justo bajo mi pie. Se la devuelvo. Hijo de lesbianas y futbolero. ¿Será porque somos machonas que le gusta el fútbol? ¿O será porque su tío Luis le regaló la pelota del Manchester antes de que supiera caminar? La familia, mis nada estimados dinosaurios, no es sólo la pareja que cría; también son esos vínculos que llenan de afecto la vida cotidiana, que tiñen con su impronta personal los deseos que se van formando, la imaginación, el porvenir. Son esos vínculos que amortiguan el impacto de las bestialidades que tenemos que ver y escuchar por estos días, son los y las que nos van a acompañar el lunes para defender no el derecho de nuestras familias a existir –ese ya lo tenemos, lo tomamos por asalto– sino el reconocimiento legal de nuestra familias.
Yo puedo tener miedo, señores y señoras dinosaurios. Pero ustedes tienen mucho más: saben que el cauce de vuestra normalidad ha sido desbordado hace rato. Y a este fértil desmadre no hay ley que lo contenga.
La marcha en apoyo a la modificación del matrimonio para ampliarlo a todas las parejas es el lunes 28 a las 18 en el Congreso Nacional.
terça-feira, 29 de junho de 2010
segunda-feira, 28 de junho de 2010
28 de junio

28 de junio : día del orgullo, de la vergüenza y la resistencia
A partir del 28 de junio de 2009, a la bandera y al Día del orgullo LGBT se le han agregado dos colores: el de la vergüenza y el de la resistencia. Vergüenza de que todavía queden golpistas en Nuestramérica. De que todavía haya gente que quiera arrebatarse el poder, sentarse en el trono, “y a quien no le gusta lx matamos”. Así viene sucediendo desde hace exactamente un año en Honduras, cuando comenzó un tal Goriletti, y luego, por vía electoral, pasó para el Lobo Feroz.
Pero como esta no es la historia infantil que nos cuentan de niñxs, resulta que Caperucita no es una, sino muchas que se han juntado y resulta que forman un grupo de Feministas en Resistencia que hace un año vienen luchando. Recuerdo el año pasado, unos días antes del golpe, un correo de una de ellas advertía lo que se estaba cocinando, alertándonos, que aun sin saberlo, los lobos se acercaban.
Lo que no sabíamos todavía, era todo lo que sucedería con las Caperucitas del cuento, ellas siempre tan rojas de ira y dispuestas a la acción.
Ese cuento se fue divulgando rápidamente, y así nos fuimos sumando quienes tampoco le creíamos al cuento oficial de los diarios noticieros. E informábamos que la boca del lobo no era tan grande, que no podíamos caer en el silencio y la inacción del miedo.
Y así fue como siguieron las Feministas en Resistencia en Costa Rica, los Pañuelos en rebeldía flameaban desde el sur generando muchas revueltas, y finalmente pudimos ver que todas las Caperucitas, éramos mujeres rebeldes que estábamos unidas en un gran arco-iris de lucha.
Abrazos en resistencia aktiva
marian pessah
20 10
sexta-feira, 25 de junho de 2010
resistiréeeeeeeee

Las Feministas en Resistencia
A un año del golpe de Estado
Denunciamos que, tras el golpe militar del 28 de junio/09, las gravísimas violaciones a los derechos de las/os ciudadanas/os desatados por las fuerzas represivas del Estado de Honduras en contra del pueblo organizado en el Frente Nacional de Resistencia Popular no han cesado, antes bien se agravan con el paso del tiempo. Las Feministas en Resistencia, denunciamos ante la comunidad nacional e internacional:
1. Con el golpe de Estado los femicidios y la violencia contra las mujeres han sufrido una escalada preocupante y ante la cual el gobierno de Porfirio Lobo Sosa, continuador del golpe, no ha tomado medidas encaminadas a la investigación de los hechos y en consecuencia, los mismos se mantienen en la total impunidad.
2. La escalada en contra de la libertad de expresión es tal que en menos de tres meses han sido asesinados 9 comunicadores y se mantienen varios en el exilio. Hasta hoy ninguno de estos crímenes han sido esclarecidos y los responsables no han sido castigados.
3. El desgaste en la legitimidad de las instituciones se ha puesto en evidencia cuando al menos diez magistrados de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, participaron en despido de cinco jueces de los Juzgados y Tribunales sampedranos por el hecho de mantener una posición crítica sobre la ruptura del orden de derecho.
4. El asesinato, la persecución, detención arbitraria y la realización de juicios carentes de legitimidad en contra de varios campesinos del Bajo Aguán.
5. Ante los brutales hechos del 28-J el gobierno de Porfirio Lobo ha organizado una Comisión de la Verdad cuya legitimidad ha sido cuestionada pues responde a intereses eminentemente oficialistas.
Por tanto, demandamos:
1. De todas las organizaciones de mujeres de Honduras y del mundo unirse a nuestras voces que, a un año del golpe de Estado, exigen respeto a la vida condenando los femicidios y la violencia en contra de las mujeres de nuestro país
2. Su firme y contundente solidaridad con la lucha de las/os hondureñas/os en la defensa de sus derechos y por la reconstrucción del Estado de derecho respetuoso de los derechos humanos rechazando el asesinato, detención y tortura de las/os hondureñas/os que se manifiestan en contra del golpe militar.
3. Apoyo solidario a la Comisión de Verdad, comisión alternativa estructurada con la finalidad de esclarecer los hechos, reconocer y castigar las violaciones de los derechos humanos de la que ha sido víctima el pueblo hondureño.
4. Contundencia de sus referidas estructuras organizativas para que contribuyan a lograr el cese de la represión que vive el pueblo hondureño desde el golpe militar del 28-J por su lucha pacífica a favor de la restauración de la democracia.
¡Por la libertad y el respeto a la vida del pueblo en resistencia¡
¡Ni golpes de Estado ni golpes a las mujeres!
¡Por la emancipación de las mujeres y de todxs lxs oprimidxs!
28 de junio de 2010
quarta-feira, 23 de junho de 2010
Se me atravesó una chica
marian pessah
Había sido un día de mucho calor. Insoportable. Mes de febrero, poca gente en la city.
De nochecita, sonó el teléfono, Ceci anunciando que en su terraza corría una brisa, que por qué no nos juntamos algunas ahí..
Cual ráfaga, comenzamos a caer en los altos de la Avenida Córdoba.
Cada una aportaba birras, todas las marcas eran bienvenidas. Al llegar, eran destinadas a una gran caja de telgopor. Repleta de hielo.
Por suerte Chila había llevado la guitarra.
Bebíamos cerveza, cantábamos, nos mirábamos.
El calor continuaba, pero ahora, corría una brisa. Corría la prisa. Se abría una ventana.
Por la puerta, aparecían Marisol y Ángeles. Juntas, alegres, radiantes, felices.
Mi cerveza se acababa. Al sumergir mi mano, profundo, dentro de la caja repleta de piedras, heladas, mis ojos se encontraron con los de Marisol. Me sonrió, comentó cuánto tiempo hacía que no nos veíamos. Su mano, sumergida también en lo profundo, se encontraba con la mía.
- ¡Che! No derritás la birra. – gritaba Talita, directora de una famosa revista del ambiente.
- Somos “amigovias” con Ángeles – lanzó su confesión -. Pero sin compromiso, ¿viste? Amigas con derecho a sexo, como dice mi sobri.
- ¿Estamos en la Avenida de la Poliamorosidad? ¡Wow!
Ella sonrió. Ángeles, echaba unas miraditas por encima de su hombro, como quien no quiere la cosa, mientras conversaba con Matilde.
Volvimos a cerrar la heladera improvisada y nos quedamos conversando, poniendo en alerta a las reporteras de la Lesboclick, muy leída entre las presentes.
Marisol me preguntaba cosas obvias de la vida, yo le contaba cosas que no sé muy bien si eran reales o inventadas, pero me mantenían cerca suyo, que era lo único que me importaba. Palabras. Yo quería alargarlas y contaba historias. Ella las escuchaba, hacía preguntas y hasta algún comentario.
Las chicas se pusieron a bailar y al segundo, estábamos todas en una ronda. El alcohol, había subido algunos grados el ambiente. Ya no había brisa. Ya no había prisa.
Ángeles abrazaba a Marisol. Se besaban. Yo buscaba un lugar donde alojar mi cuerpo.
Casi como un trueno. Marisol tomó mi mano. Mi cuerpo comenzó a llover. Ella me miraba provocativa, yo me mojaba. Soltó su mano izquierda, abandonó la mía derecha, dejando caída mi pregunta. Su mano derecha abrazaba los Ángeles, en cuanto la otra, llevó para sí mi mentón, y me enchufó un beso de película.
Las “reporteras” comenzaban a hacer comentarios y hasta a sacar el block de notas.
- ¡Marisol zafada! – gritaba una
Nosotras nos reíamos.
Al ratito se repitió. Yo la dejaba a ella tomar la iniciativa. Era la primera vez que yo atravesaba por esa calle, la Avenida de la poliamorosidad.
segunda-feira, 21 de junho de 2010
la Beto Preciado

as políticas del sexo y del deseohttp://www.clarin.com/notas/2010/06/19/_-02203127.htm04:42 |
"He pensado en cambiarme de sexo pero ¿hacia qué sexo?; he pensando en cambiarme de nombre pero ¿hacia qué nombre? Prefiero una multiplicidad de identidades móviles", declara Preciado, pensadora de referencia de la "teoría queer". En este diálogo, sus conceptos sobre género, poder y normatividad.
Es casi medianoche y en la muchas veces clausurada discoteca Cabaret Berlin de Barcelona, la antológica reina del underground de Nueva York, Lydia Lunch, se dispone a tocar con su banda. En medio del DJ set de la escritora Virginie Despentes (directora de la controvertida película Fóllame) y el humo (aquí todavía no está prohibido fumar en los espacios públicos), la filósofa española Beatriz Preciado, a la vez novia de Despentes y amiga personal de Lunch, se dispone a dar una entrevista a Ñ.
Preciado es indiscutiblemente la voz más destacada en lengua española de esa incatalogable óptica llamada "teoría queer": forma reapropiada de insulto originario (queer en inglés supo ser un adjetivo calificativo con carácter peyorativo) y especie de devenir epistemológico que aglomera a todas aquellas expresiones de género más radicales en torno a las políticas anti-identitarias que parecen increpar al mundo desde el ensamblaje arte y cuerpo.
Figura inconfundible de la movida nocturno-académica de Barcelona, a pesar de ser demasiado alta para haber nacido en España, su cuidado look andrógino se corresponde con esta ciudad donde grosso modo la mayoría de las mujeres van de cabello corto. Preciado, sin aires de divismo, es la autora del ensayo Pornotopía. Arquitectura y sexualidad en "Playboy" durante la Guerra Fría que ha quedado recientemente finalista del premio Anagrama de ensayo con la obra, en la que utiliza la popular revista de Hugh Hefner como arqueología de la producción "de afectos que garantiza el capitalismo" y como objeto de crítica cultural.
Estas son algunas de las nuevas modalidades en las que la teoría se aplica no tanto como set abstracto de prescripciones académicas sino como forma de articular posibilidades. Pero como quedará claro en la charla, Beatriz Preciado es un personaje conceptual al decir de Deleuze y Guattari en ¿Qué es la filosofía?: quien enuncia las respuestas se hará llamar "Beto" y contestará siempre en masculino en clara referencia a la idea butleriana de que uno se vuelve un género interminablemente, que nunca llega a cuajar en sustancia ontológica.
-¿Beatriz, Beto, B.P. en su libro "Testo Yonki", se considera un personaje conceptual?
-Mi postura proviene de una resistencia muy larga a las imposiciones de género. Nunca quise definirme como mujer. Me gusta jugar dentro de esa ambigüedad. He pensado en cambiarme de sexo pero ¿hacia qué sexo?; he pensando en cambiarme de nombre pero ¿hacia qué nombre? Prefiero una multiplicidad de identidades móviles. Sigo utilizando Beatriz Preciado para firmar porque la posición de "escritora-mujer-lesbiana" es menos habitual que una posición masculina en el discurso tradicional de la filosofía.
-¿Por qué esa resistencia?
-No hay un por qué antes de un cómo. Retrospectivamente puedo encontrar razones: porque era una normativa, una imposición que tenía que ver con la identificación de mi cuerpo como femenino, o porque todo lo divertido tenía que ver con la masculinidad (trepar árboles por ejemplo), y todo lo pasivo y encerrado tenía que ver con la feminidad. Mucho más tarde empecé a releer mi propia vida en términos de aquello que era del orden del placer y lo espontáneo.
-¿Se hace cargo de su alto perfil como ícono queer hispanohablante, casi un personaje pop?
-Por ser sincero, la primera vez que vine a Barcelona desde Estados Unidos, había pasado por París, y me di cuenta de que era la micro-comunidad queer trans-marica-bollera la que me estaba empoderando. No me siento creador de nada ni que yo haya inventado nada. Ese tráfico me hizo. Por otra parte, la literatura a veces no llega por las políticas de traducción. En los EE.UU. había un conjunto de minorías sexuales pensando estos temas desde la periferia de la universidad y desde su centro duro. Pero en Francia y España esos lenguajes no habían tocado suelo. De todas formas, cuando doy un curso o clase, se me va la olla, como si tocara la guitarra dos horas, y estás en ese otro lugar donde te transporta la energía colectiva. Eso implica que puedas pensar lo que no habías pensando antes. Pero luego sigues con tus complejos, historias, y demás.
-¿Es posible "ser" queer?
-Es imposible porque queer es un verbo, una acción, cuyo estudio parece estar relativamente a la moda en el contexto académico. Las mismas personas que jamás hubieran organizado un seminario universitario en torno a las maricas y las trans, lo organizan en torno a lo queer. Es una opacidad camaleónica circular que permite ciertas cosas en otros espacios. Su teoría vendría a funcionar como una critica reflexiva de los procesos normativos a través de las que se produce la identidad. Ser queer es una contradicción en términos. Y si pensamos cómo los movimientos queer emergieron habría que hablar de teorías putas o tendríamos que hablar de cuestiones de migraciones, racismo y colonialismo. Por ejemplo, la última comisión que se reúne para dictaminar si las mujeres pueden llevar el velo islámico en Francia –comisión en la que participan mujeres– decidió que el velo está prohibido en los espacios públicos como el transporte y los espacios administrativos. Es decir, una ley normalizadora que legitima el encierro de las mujeres no blancas e islámicas en el espacio de sus propias casas, y que erosiona las libertades que podrían tener en los espacios públicos. En toda Europa es increíble la crispación de islamofobia que viene de la tradición de izquierda que considera a las luchas de género y sexuales como burguesas, prescindibles y secundarias o la homosexualidad como degeneraciones burguesas. Hay una cuestión de antifeminismo y tradición colonial que no se ha debatido públicamente que hace que estemos en la situación catastrófica de este continente donde la izquierda sigue discutiendo en torno al trabajo y a la clase cuando socialmente el trabajo ha perdido la centralidad como motor de producción, y frente a las cuestiones relevantes como las cuestiones de postcolonización, biopolítica, cuerpo, migraciones, sexualidades es tan retrógrada y conservadora como la derecha.
-Este ejemplo ilustra por qué las sexualidades son un punto crítico en la política.
-La mutación de los procesos de gobierno social a partir del siglo XVIII hizo que el cuerpo estuviera en el centro de gestión de lo político. Una ficción histórica transitoria en relación con las formas de producción económica de gobierno de lo social que inventa un alma sexualizada, una subjetividad que tiene la capacidad de decir "Yo" e internacionalizar un conjunto de procesos de normalización que lo llevan a decir "soy homosexual" o "soy heterosexual". La sexualidad no es sólo un conjunto de regulaciones políticas sino que en el proceso de industrialización que sigue a la Revolución Francesa, la reproducción sexual se entiende como una de las maquinarias de lo social. Es necesario que el cuerpo social esté organizado reproductivamente, es decir la familia heterosexual. Esa es la fantasmagoría política en la que hemos estado viviendo. A mediados del siglo XX ha habido un quiebre, y toda sexualidad no reproductiva es objeto de control y vigilancia. El sexo es importante porque se convierte en uno de los enclaves estratégicos en las artes de gobernar. Pero eso que llamamos sexo no es nada estable sino un conjunto de constantes mutaciones históricas. Ahora mismo las minorías sociales y políticas están participando e interviniendo en los procesos de definición de las gramáticas de género, y eso me parece una exaltación política, algo nuevo y fascinante.
-¿No habría en ese optimismo una re-esencializacion de la sustancia de un sujeto?
-No, porque no son luchas basadas en identidades naturales ni siquiera sexuales, ni de pertenencia a una nación sino que son otra cosa, una transversal de minorías críticas. La dimensión ética no está diferenciada de la política. Las técnicas del yo son las mismas que las técnicas del agenciamiento colectivo. No es una alianza natural. Por ejemplo, migrantes y género no van separados. El pensamiento político hasta ahora pensado por la izquierda piensa en esas exclusiones. Pero yo me refiero a una alianza de malos sujetos de la izquierda, que debe ser pensada. La mayoría de feministas, gays, transexuales y transgénero radicales han sido expulsados de la izquierda, cuyo cuerpo ideal es viril, trabajador, reproductivo. Creo que la lucha es colectiva y que la redefinición del sexo y la sexualidad pasará por acuerdos colectivos. Hay otro lugar que se está reconfigurando desde las luchas que reclama un cuerpo que de alguna manera va más allá de los imperativos normativos de las leyes nacionales. Ese cuerpo se percibe como migrante, tránsfugo y no tiene ya lo que hemos llamado hasta ahora identidad en el sentido más administrativo, es decir, se trata de un cuerpo des-identificado.
-Es decir, no va a haber un sujeto revolucionario.
-No hay sujeto de la revolución, de eso estoy seguro. Pero la revolución y la guerra son constantes. No es un momento mesiánico que nos espere más allá para lo que hay que prepararse. La situación en la que estamos y construimos el género y la normalidad son la guerra total en el interior del cuerpo y frente a eso, la revolución es constante. Autores como Foucault –cercano a las políticas de izquierdas y que ha salido del carnaval gore de la revoluciones de izquierda– o incluso Deleuze y Guattari que agitan la revolución del 68, se van separando de esta noción de "revolución". Frente a esa situación postpolítica es absurdamente necesario pensar dónde está la revolución, cómo se produce, cuáles son las formas a través de las que actúa. La guerra no será después y la revolución no será mañana sino que la guerra es hoy y la revolución es ahora.
-¿Y cómo será entonces la discusión con el Estado?
-El Estado ha dejado de ser el estamento que define las normas disciplinarias, prácticamente se ha convertido en uno de los tentáculos del capitalismo neo-liberal privado. Estamos apreciando su privatización, por ejemplo, en Francia el síndrome de disforia de género (la disconformidad entre el sexo asignado al nacer y el percibido como propio), ya no es considerado como trastorno de identidad sexual. ¿Qué va a pasar ahora con todos los protocolos y los cambios de género? ¿Serán asumidos por la seguridad social? Hoy el Estado es uno de los múltiples aparatos junto con los postindustriales o los mediáticos que re-configuran el cuerpo. Por lo tanto, los movimientos de minorías sexuales no pueden estar sólo en diálogo y en lucha con el Estado que no tiene la centralidad que tenía. Es absurdo hoy tener como objetivo conseguir el matrimonio GLTB, frente a las complejidades de las configuraciones postcoloniales, de sexo, y raza. Es preciso atacar esa ficción del matrimonio desde otro lugar que no sea la legalidad.
Virginie Despentes termina su arrollador set, y Diana J. Torres, la joven artista promesa de esta región comienza su performance donde habrá elementos del gore del cine de terror, la pornografía mutante, y poesía pornográfica: G.G. Allen parecería ser "una mujer". Preciado, a quien ya ha venido a saludar todo el lugar, contesta la última pregunta sobre la noción de deseo y elección que hasta hoy han guiado luchas y reivindicaciones: "Obviamente no creo que pueda haber una verdad sexual escondida debajo de una gran capa de represiones sociales. No confío nada en el deseo, no creo en absoluto que haya un deseo anterior a un conjunto de normas o acuerdos sociales, sino que el deseo se crea en esa red de relaciones, del mismo modo que no hay una identidad que precede las interpelaciones normativas. Cuando digo deseo no me refiero a la noción psicoanalítica o inconsciente de deseo sino a cómo el placer y el cuerpo se estructura en una red de relaciones. Desaprender tus 'propios' deseos, aquello que culturalmente aprendemos a desear, es una especie de tarea muy larga pero fundamental."
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