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segunda-feira, 21 de dezembro de 2009

ya tenés tu regalito de navidad?


es genial que ya hayan creado el muñeco. mejor que creer en papá noel, es reproducir estatuillas.

sí ya sé, mas de una/o dirá que soy violenta y yo me preguntaré, q es la violencia?

buen año, con muchos sueños y sonrisas!

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quarta-feira, 18 de novembro de 2009

soy

soy un evadido / desde que nací / en mí me encerraron / pero yo me fui mi alma me busca / por montes y valles / ojalá que nunca / mi alma me halle.

F. Pessoa

sábado, 14 de novembro de 2009

Encontro autônomo entre feministas


Encontro autônomo entre feministas

28 e 29 de novembro

- Porto Alegre -
Em breve + info


terça-feira, 10 de novembro de 2009

ESTOU PUTA


aqui um mail recebido a respeito de A turba da Uniban



Só pra dar uma forcinha:

Ontem eu e duas amigas fomos na (na verdade, espero que não na, mas numa entre muitas) manifestação que teve na frente da Uniban. Não sei se tava combinado alguma coisa em termos de como se vestir, mas nós três nos vestimos de putas e fomos. A final, não acho que devamos defender a Geyse dizendo que "a hostilização foi injusta, pois ela não é puta coisa nenhuma".


Ué, e se ela fosse puta, então, tudo bem hostilizá-la dessa maneira?


Eu queria ter feito uma placa assim: "ESTOU PUTA". (não consegui me organizar pra fazer isso, mas se alguém quiser fazer, ficarei imensamente feliz!)


Pelo respeito a TODAS as mulheres, não apenas as comportadas!

Puta merece tanto respeito quanto executiva, estudante, dona-de-casa e freira!!!!!!!!!!!!!!


Beijos pra vcs,Putas (por profissão ou por indignação) unidas venceremos!!!!!!!!!!!!

Ana Terra, puta da vida.


PS: Pra dar mais pitaco: se algum homem quiser também levar umas plaquinhas escrito "estou puta" pra distribuir também entre os homens, acho mó legal. É nessa hora que a gente tem que usar e abusar da livre-utilização-da-flexão-de-gênero-na-lingua-portuguesa!!!

segunda-feira, 9 de novembro de 2009

Feministas en Resistencia


Ante el pueblo hondureño y la comunidad internacional comunicamos:

Las Feministas en Resistencia contra el Golpe de Estado, ante la burla que ha significado la firma del Acuerdo Tegucigalpa-San José, negociado entre la Comisión que representa al Presidente Constitucional, José Manuel Zelaya Rosales, y los representantes del régimen de facto:
1. Denunciamos que la no Restitución del presidente José Manuel Zelaya Rosales tras la firma del Acuerdo Tegucigalpa- San José, constituye otra afrenta más al pueblo hondureño por parte de la oligarquía que detenta el poder, compuesto por los militares represores, lo(a)s fundamentalistas que lo sostienen y de su principal mandadero, el dictador Roberto Micheletti.

2. Hacemos saber al mundo que con esta decisión el régimen de facto demuestra, una vez más, su falta de interés en resolver la crisis política que vive Honduras por la vía del diálogo y que, antes bien, busca crear las condiciones para imponer a uno de los candidatos mediante un gran fraude electoral, agravado con la militarización de la nación.

3. Nos identificamos con la decisión del Presidente Constitucional Manuel Zelaya al declarar fallida la negociación con los golpistas, quienes han venido usando una serie de artimañas y triquiñuelas, propias de la agresiva mafia política que ha secuestrado la democracia en nuestro país.

4. Estos golpistas buscan detener y acallar a toda costa las justas demandas del Soberano que pide a gritos la profundización de la democracia participativa y la estructuración de un Estado que vele por la justicia, la equidad y, en suma, por el pleno ejercicio de los derechos humanos. Esto lo preveía el ya fracasado Acuerdo Tegucigalpa-San José; y a cambio de ello se ha querido embaucar a propios y extraños con una absurda propuesta de “gobierno de unidad y de reconciliación” que desconoce los compromisos adquiridos con la firma del mismo.

5. Instamos a todos los pueblos del mundo para que apoyen la firme decisión del Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado de rechazar -con su no participación- el gran fraude electoral que se fragua desde el Tribunal Superior Electoral.6. Alertamos a todas/os nuestras/os compañeras/os s del ámbito nacional e internacional para que reiteren y endurezcan su condena al golpe de Estado y que no acepten a los gobernantes del régimen de facto ni reconozcan este proceso electoral fraudulento.
7. Reiteramos que la Asamblea Nacional Constituyente forma parte fundamental de la agenda de lucha de nuestro pueblo y que la consideramos como un derecho innegociable por el cual seguiremos en resistencia, hasta lograr un Estado justo, igualitario y verdaderamente democrático.

8. Recordamos al pueblo hondureño y a la comunidad internacional que nuestras acciones pacíficas por el retorno a la democracia ha cobrado más de 20 vidas, más de 15 miembras/os de la comunidad LGTB asesinadas/os, decenas de mujeres violentadas sexualmente, cientos de heridas/os y miles de detenidas/os arbitrariamente y que los asesinatos y persecución de personas vinculadas a la Resistencia es cada día mayor.

Por tanto, hoy con más firmeza que nunca, demandamos:

1. De las organizaciones de mujeres de todo el mundo, su apoyo decidido para que nuestro pueblo reconquiste su derecho a vivir en paz y en libertad con la restitución de su Presidente Manuel Zelaya Rosales, y que éste pueda cumplir el período constitucional de gobierno para el que mayoritaria y voluntariamente fue elegido.

Tegucigalpa, M.D.C. 8 de noviembre de 2009

en rebeldía - de la bloga al libro


ya volvimos de Buenos Aires, de presentar nuestro libro!!





para quien quiera ver
las fotos


domingo, 8 de novembro de 2009

El género en disputa

hola gente, pa quien quiera bajar El género en disputa, de Judith Butler, aqui el dato:

segunda-feira, 26 de outubro de 2009

Presentación de en rebeldía – de la bloga al libro


Con la presencia en Buenos Aires de sus autoras/realizadoras marian pessah y clarisse castilhos

¿Cuándo? Lunes 2 de noviembre, 18.30 hs
¿Dónde? En la librería de mujeres. Pasaje Rivarola, 175. tel: 4372-5930


Estamos radiantes, felices, saltando en una, dos y tres patas por volver a encontrarnos con ustedes. Durante los años 2006 y 2007 hicimos una bloga, en Internet, que llamamos en rebeldía, era un espacio de lucha y de expresión, de contacto con la rebeldía necesaria y con nuestras compañeras de América Latina y del Caribe – también necesarias.
La propuesta era hacer una prensa feminista, en la cual no se hablara necesariamente de mujeres, sino de todo lo que nos interesa y preocupa, el punto era desde dónde lo hacíamos.

Semanalmente primero y quincenalmente después, subíamos un texto y lo acompañábamos de un editorial, ahí decíamos lo que teníamos ganas, hablábamos de lo que había sucedido en Argentina, Brasil o el mundo. No seguíamos reglas y eso lo hacía maravilloso; y como siempre éramos (y somos) muy irreverentes con el poder y sus “dueños”.

¿Y porqué dejamos de hacer la bloga si tanto placer nos daba? Cierto día el sistema ordenador se enojó y gritó BASTA, y nos cerró sus puertas. Blogspot se cansó de nuestras rebeldías, pensamientos, gritos, enojos y fiestas; y nos dejó de reconocer (la seña). Ergo, no pudimos subir más textos.

Con miedo de que todo este trabajo quedara perdido en las oscuridades de alguna memoria rígida, nos sentamos en la compu y reeditamos el proyecto; así fue como desarrollamos este nuevo formato de organización de los textos en un libro.

Nos acompañan también, - por orden de aparición – Ochy Curiel, Francesca Gargallo, Margarita Pisano, Claudia Korol, Audre Lorde, Teresa Meana, Emma Goldman, Monique Wittig, Simone de Beauvoir, Julieta Paredes y Victoria Aldunate Morales.

Queremos compartirla, ahora de forma off line con ustedes, así, cara a cara, tomando una copita y haciendo chin-chin, riéndonos y leyendo algunas partes que fueron construyendo nuestro cotidiano.

¡Lxs esperamos!
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segunda-feira, 19 de outubro de 2009

Un labrys, un hombro


marian pessah


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-1039-2009-10-17.html

aqui la columna del Soy del viernes 16, q es la continuación de la anterior.

Estábamos en el baño del Bar de Manu. Ella había girado sobre su torso y comenzaba a bajarse despacito la manga de su blusa. Su hombro iba apareciendo cual sol, en momentos en que el viento dispersa las nubes. Fue ahí cuando me deparé con un bello labrys. Era como una aparición, o… viste en el cine, cuando la claridad de los azulejos blancos se va apagando para concentrarse en la muchacha? Su hombro, su labrys, su fuerza, sensualidad. Emociones varias me hacían temblar.
Es que yo nunca había visto a Silvia así. Ni lo esperaba, aunque lo deseaba como a la eternidad.
En realidad, uno de los días que nos habíamos encontrado en una reunión, hacía mucho calor; ella estaba con un vestido al que se le había caído una de las mangas, y ahí fue cuando conocí su imponente sensualidad. Alguien le dijo que se le había desprendido un botón y señaló su pecho. Ella, sin importarse mucho, hizo como que se reacomodaba la ropa. Nos cruzamos las miradas, fue casi un shock eléctrico en mi sexo. Yo estaba sentada bien de frente y mis ojos se irían instalando en su cuerpo. Ese botón desprendido fue como un tobogán para mi imaginación. Momentos después, estaría sumergidísima en su piel. El viaje comenzó dentro de su ropa y fui adentrándome entre sus pechos. Se sentían maravillosos, no eran ni muy grandes, ni muy pequeños, el tamaño justo para ella. Una mujer llena de curvas, arredondada y sonriente.
La vida continuaba ahí afuera, recuerdo que en un momento, mi amiga Ana me preguntó dónde quedaba el lugar al que iríamos más tarde. ¿Más tarde? ¿Lugar? Ni idea de qué me hablaba. Yo me encontraba absorta en mi imaginación y comenzaba a sentirme húmeda. Me sonrojé. Estaba siendo descubierta en una situación íntima.

Ahora estábamos solas, en el baño, y ella se bajaba la manga de la blusa para mí. El pretexto era mostrarme su tatuaje. No pude contenerme y pasé la mano por su labrys. Precioso trabajo, exclamé. Giró nuevamente sobre su torso, y mirándome a los ojos, me preguntó si me gustaba. Hice una cara pensativa, mientras buscaba las palabras que no encontraba. Hasta que se me escapó un filoso.

Y sí, un hacha de doble filo suele tener esas cualidades. Horribles los momentos de tensión, en los que a una no le salen las palabras que desearía.
Soplaban vientos amazónicos, la puerta del baño se abría de golpe, una mujer entraba.

Fue en el bar de Manu


aqui la columna del 6-9-09 en el Soy


marian pessah
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-970-2009-09-06.html

Nos conocimos en una reunión. Yo ya sabía algo de ella por otras compañeras y supongo que a ella le pasaría igual. Pero sus ojos y sus palabras, llegaron antes que su nombre.
No recuerdo cómo fue, pero salimos conversando. Habrá dicho algo, habré respondido, entonces debe de haber agregado una frase hasta que un inoportuno “ah… vos sos Silvia” se me escapó de la boca.
Afirmó con la cabeza, con naturalidad. Sin sorpresas.

A partir de ese momento, y durante unos días, nos fuimos cruzando por el arte de la vida, o porque como diría Cortázar, hay personas que no precisan marcar día y hora para encontrarse. Simplemente sucedía.
Y los días se nos fueron sucediendo.
La ciudad era grande y nosotras coincidíamos en los lugares.
Cuando la veía entrar, mis ojos la seguían.
Cuando me descubrían, sus ojos me acariciaban.
Inventábamos excusas para conversar, también para quedarnos en silencio.
Esta última vez fue en el bar de Manu, yo estaba conversando con la Pequeña cuando la vi entrar. Le tomé con fuerza la mano, de nervios, y casi temblando le dije, es ella.
Silvia entraba con un amigo. Sensual, liviana, como siempre, con una remerita celeste de escote cuadrado, un colgante verde y un perfume que me invadía en la distancia.
Retuve su sonrisa como una gota que se ataja en el aire, pero luego se resbala por los dedos. Hay momentos que se registran y otros que corren, húmedos, entre los dedos.
Enseguida subieron. ¿Esperarían a alguien?, ¿vendrían a un cumple?, ¿preferirían la terraza?
Al ratito bajó. Para ir al baño tenía que pasar necesariamente por al lado mío. Me regaló otra sonrisa amplia, ella era de pocas palabras, yo también. Pero en ese momento quería decir algo, estirar el tiempo, el paso.
Como al pasar, se dio vuelta y me preguntó si la acompañaba. ¿A dónde? – dejé escapar por unos labios mudos. Señaló el toilette con la mano.
Caminé a paso tímido.
Ella no. Llena de decisión abrió la puerta, encendió la luz, y de un salto se sentó en el mármol, entre las dos piletas de manos. Mientras se sonreía, fue bajando la manga derecha de la blusa. Despacito. Iba apareciendo su nuevo tatuaje. Era una amazona que sujetaba un labrys.
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terça-feira, 6 de outubro de 2009

Ali Cuevas, por siempre y en lucha

esta foto la hice durante el EFLAC, cuando las feministas autónomas hicimos la intervención del espacio "oficial". http://radicaldesdelaraiz.blogspot.com/2009/04/de-encuentros-y-congresos-feministas.html

Alí Somos Todas
Alí Dessiré Cuevas Castrejón, estudiante de Letras Clásicas de la UNAM, poeta, feminista que formaba parte de una colectiva, estaba comprometida con todas las causas por un mundo más justo. Nació el 19 de septiembre de 1985, estaba por titularse y contaba en su haber con varios poemas publicados. Acababa de cumplir 24 años la mañana del 20 de septiembre pasado cuando, Osvaldo Morgan Colón, el hombre que supuestamente la amaba, quien fue su novio durante casi un año, le asestó 25 puñaladas en su cuerpo, y luego intentó suicidarse. Los testigos presenciales, quienes estaban aún en casa del asesino después de la fiesta de cumpleaños, llamaron a la ambulancia primero y a la policía después.

En este momento, el feminicida se encuentra en el Reclusorio Norte, donde se le dictará sentencia. Antes de que la policía llegara al lugar de los hechos, las y los reporteros gráficos de los diarios sensacionalistas arribaron con cámaras y tomaron fotos de los cuerpos, así como de los testigos presenciales, fotografías que fueron publicadas con notas inventadas por esos reporteros. Estas y estos reporteros gráficos obtuvieron la nota del día y pasaron por encima de la dignidad de Alí Cuevas a quien criminalizaron de haber iniciado una pelea. Por supuesto, los dichos de esos diarios amarillistas son sólo mentiras. Una vez más, ante el feminicidio, la criminalizació n de la víctima.
La manera en que Alí Cuevas murió es un feminicidio más y muestra cómo ninguna está fuera de peligro, ninguna sabe si el enemigo está en casa. El feminicidio es el asesinato de mujeres por el simple hecho de ser mujer. La violencia ejercida contra las mujeres forma parte de un hecho social y político de enorme impacto y trascendencia, no sólo en México, sino en el mundo entero, como parte de la educación sexista contra las mujeres, y que tiene incidencia también en el abuso a niñas y niños.
Al menos tres mujeres son asesinadas diariamente en el Estado de México, Veracruz, Chiapas, Guerrero, el DF, Chihuahua, Oaxaca, Sonora, Baja California y Morelos, respectivamente. Fuentes no oficiales indican que en los últimos 10 años han sido asesinadas por lo menos 10 mil mujeres en todo el país, muchas de ellas a manos de su pareja. Según datos del Servicio Médico Forense, del año 2004 al 2009 el Distrito Federal saltó del lugar séptimo al primero en el número de asesinatos de mujeres.
El feminicidio no debe quedarse sólo en cifras. Debemos denunciarlo como parte de una política de control contra las mujeres. La violencia contra las mujeres es una forma de control social. Además, la crisis económica y la inestabilidad política desatan la violencia y las principales víctimas son las mujeres.
Queremos que la memoria de Alí Cuevas no sea sólo una cifra, como no lo deben ser los asesinatos de mujeres. Queremos que la memoria de Alí Cuevas no sea una nota más de la prensa sensacionalista, como no lo deben ser los asesinatos de mujeres. Ni cifra, ni nota amarillista. El feminicidio es un asunto político y social.

En México - DF El próximo 10 de octubre, en el marco de la Feria del Libro en el Zócalo capitalino, a partir de las 11 de la mañana, haremos una serie de actividades para denunciar estos hechos, para denunciar, una vez más, el feminicidio, porque basta ya.

Convocamos a que asistas a estas actividades en memoria de Alí, y en memoria de todas las asesinadas por el simple hecho de ser mujeres.

El amor no mata

El príncipe azul No existe, El macho violento SÍ

Si tocan a una nos tocan a todas

No estás sola… Denunciá
No permitas ninguna clase de violencia


NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES



Alí Somos Todas
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cambio de actitud


segunda-feira, 5 de outubro de 2009

TAN INSUFICIENTE

Por: Patricia Karina Vergara Sánchez
pakave@hotmail. com

Esta es mi furia, color verde ocre, amarga.
Esta es mi rabia, que punza, inclemente.
Que se ofende contra estas letras indignas.
Palabras torpes para nombrarlas.

Por que Du’a, era muy joven y estaba sola.
Eran cuarenta, cincuenta hombres que la rodearon.
La golpearon, arrancaron su ropa, lanzaron rocas a su rostro.

Porque cuando dejó de respirar, ellos gritaron triunfantes.
Grabaron en video, con teléfono celular,
el hilillo de sangre que corría sobre el pavimento.

Porque Sali era una viajera, con su andar libre por la tierra.
Pero ese hombre hirió su cuerpo y detuvo su paso en el tiempo.

Porque hace tres días Alí fue asesinada.
Usó un cuchillo contra ella, ése, que decía amarla.

Porque Iris tenía siete años cuando se la llevaron.
Porque su madre encontró el cuerpecito de su niña
en un bote para basura.

Esta es mi furia tonta; mi rabia negra, roja, que no basta.

Porque son, porque somos, demasiadas.
La cercanas, las que están lejos, las amigas, las cómplices,
las que hacen, las que rompen, las compañeras y las que no.

Porque es una muerte infame.
Tres minutos indignos en el noticiero de hoy.
Un par de días, la indiferencia, la injusticia absoluta.

Quién fuera el aullar resonante en todo espacio acústico.
Quién que llame en el viento, con voz potente,
a todas las que nos faltan: A Marisela, a Leticia, a Marcia, a Sara.
Hasta que nadie pueda negar la escucha.
Hasta que nadie pueda continuar viviendo, como si nada hubiera ocurrido.

Quién fuera el puño que se estrelle contra la roca, poderoso, incansable.
Quién que grabe, imborrable, a golpe de presente constante,
los nombres de Victoria, de Emilia, de Martha, de Jasmín, de Natalia.
Quién la fuerza para el combate contra el olvido.
Quién el castigo a todos los malditos.

Sin embargo, respiro esta furia
Sin embargo, me alimento de esta rabia
Por que este oficio de escribana a penas alcanza,
para este humilde dar testimonio de la pesadilla cotidiana.

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quinta-feira, 1 de outubro de 2009

de Honduras a la comunidad mundial



EL DIALOGO MAS VIOLENTO DEL MUNDO


Hacemos del conocimiento de la Comunidad Internacional que en Honduras la propuesta esencial de Las fuerzas que apoyan al gobierno de facto está basada en elecciones presidenciales y diálogo. Sin embargo, la comunidad internacional debe preguntarse: ¿Es posible tener elecciones después de un golpe militar y se mantiene la persecución, presos políticos, desalojos violentos, asesinatos, la tortura a Agustina Flores López, quien fue brutalmente golpeada por la policía y por orden del Juez se le envía a la cárcel cuando debía estar en un hospital? ¿Es posible el diálogo con la Embajada de Brasil y el Presidente Zelaya, su familia y ocupantes que han sido objeto de tortura con gases tóxicos y asediados por las fuerzas militares y policiales mediante tortura psicológica? ¿Es posible un diálogo con la muerte o con el asesinato de dirigentes magisteriales, apuñalamiento de jóvenes de la resistencia, el desalojo de campesinos sindicalistas del instituto Nacional Agrario. ¿Es posible el diálogo con el agravamiento de la crisis social y de pobreza por un golpe que cuesta millones de dólares, en donde se pone en peligro la paz en América Latina?.
La conclusión de todo eso es que no es posible ni elecciones ni con el diálogo más violento del mundo.
Exigimos la libertad de los presos políticos y de Agustina Flores, el cese de la tortura y la paz y justicia para el pueblo de Honduras y los pueblos de América Latina.

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segunda-feira, 28 de setembro de 2009

28 de septiembre : mujeres por la vida

Día latinoamericano y caribeño de lucha a favor del aborto
y contra toda hipocresía social.

- EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR- ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR-
ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO PARA NO MORIR
- POR UN ESTADO LAICO
- NI UNA MUERTA MÁS POR ABORTO CLANDESTINO

porque estamos a favor de la vida, es que estamos en lucha

mujeres en acción, lesbianas en pensamiento, feministas en resistencia

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últimas noticias desde Honduras

Acaban de emitir un decreto legislativo para cerrar el canal y la emisora que transmitía noticias de la resistencia, arrestar y detener a cualquier persona sospechosa de actos de sedición, allanar instituciones tomadas por grupos sociales y lo mismo arrestar a cualquier persona o medio de comunicación que transmita información que afecte a funcionarios del gobierno de facto. Como ven nos urge denunciar lo que está sucendiendo en el país, en los hospitales, en los centros de detención. Un abrazo.

Jessica

sexta-feira, 18 de setembro de 2009

Honduras - Bitácora del Ayuno

por amanda castro

81 días en Resistencia/ Segundo día de Ayuno Mundial por la Matria/ que es la Hondura/
Nuevamente levantarse a medio dormir/ para prepararse/ el día comienza la jornada/ algo difícil/ ayunar por amor a la Esperanza/

Comienza el día/ con mensajito de la Chelita/ Astrid/ dinamarqueña radicada en Santa Rosa de Copán/ quien se UNE al ayuno/ con líquidos/ pues el trabajo del diagnóstico cultural en Copán/ exige un mínimo de calorías/ Gracias Astrid! Y bienvenida/

Temprano/ ahí por las ocho/ los compas Iris y Felipe/ descubren que la policía municipal/ exige permiso/ — ¿no estoy segura/ si para poner la carpa/ o para hacer el ayuno?/ ¿acaso requerimos permiso para creer en lo que creemos/ y ayunar?/

La Compañera Iris Mencía se dedicó entonces a gestionar dicho permiso/ tocándole rebotar de oficina en oficina/ hasta encontrar la firma de la persona/ autorizada para autorizarnos/ a manifestarnos/ y realizar un ayuno/ en nuestro propio Parque Central/ Al final del día descubriríamos/ que el permiso otorgado estaba condicionado/ —a la manta del Ayuno debe eliminársele/ el nombre—/ Porque todo nombre eliminado/ elimina todo significado/ y su significante/ Toda Matria no nombrada/ y no reconocida/ es una Matria inexistente/ —ahhhhhaaaa!!!!/ ahora me cae el veinte—/ ahora comprendo/ por qué se hablaba tanto del Proyecto de Nación/ —como dijimos hace tiempo/ “aquí todo está por hacerse”—/ Tuvimos que ceder/ y esconder la esquina que decía:/ “Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe”/ Ahora me pregunto/ si cedimos mucho/ o si valdrá la pena/ intentar salvar la humanidad/ o si habremos comprometido algo/ ¿nuestros principios?/ el dolor en mi estómago me recuerda/ que es precisamente por nuestros principios que estamos aquí/ en ayuno/ en resistencia y en rebeldía pacíficas/ doblar la manta quizás sólo sea nuestro gesto de realmente querer vivir en paz/

Al llegar al Parque/ estaba ya la carpa lista/ Jorge Luis llevaba ya bastante adelantada/ la lista de las firmas de las cientas de personas/ que se suman en apoyo al ayuno/ unos/as prometen apoyar ayunando/ en la medida de sus posibilidades y condiciones/ otros/as prometen no comprar ya nada que venga de los negocios de los/as golpistas/ otro/as se niegan a pagar impuestos/ otros/as prometen dejar de hacer lo que más les cuesta/ —dejar de fumar dijeron alguno/as—/ la idea es apoyar con un gesto simbólico/ que re/presente el sacrificio que estamos dispuestos/as a hacer/ para ver nuestra Matria florecida/ para ver que se cumpla la voluntad de El Soberano/ Pueblo/ de las Hibueras/

El Compa Chavez/ se hizo acompañar de varios compas solidarios/ que analizaron la situación/ Todos comprendemos/ debemos pensar en el futuro/ ¿cómo queremos que sea nuestra Honduras?/ ¿cómo vamos a hacer para seguir viviendo juntos/as después de que todo esto pase?/ ¿cómo empezamos a ver las cosas con mayor claridad/ aunque nos enturbien la visión/ y nos violen los derechos los golpistas?/ hablamos de diálogo verdadero/ y re/conocemos que todo debe cambiar/ —se habla de refundar el nuevo Estado—/ Desde Suecia se acerca un compañero que trae la solidaridad de unas iglesias/

A las mujeres/ nos sigue angustiando la posibilidad de la guerra civil/ muchos hombres parecen creer que contra el dictador/ que nos amedrenta con sus despliegues de fuerza/ sólo quedan las armas/ nosotras ayunamos porque eso no sea cierto/ porque podamos de verdad darle una lección al mundo/ —quizás una parecida a la que nos dio Gandhi—/

Cientos de hombres y mujeres firman/ se agregan al ayuno/ pasan por la tienda/ —que no es de turco—/ Compas solidarios/as que nos visitan/ y nos preguntan cómo nos sentimos/ estamos bien/ fuertes y felices de ver el apoyo que estamos recibiendo/ Esperanzado/as!!!/

El grupo núcleo de Teguz/ se consolida/ Andres/ Felipe/ amanda/ también entran y salen del ayuno otros/as Compas/ Iris corre de un lado al otro arreglando logística/ Florián que cuenta historias preciosas del apoyo del pueblo/ a las marchas de la resistencia en los barrios/ Rosi/ australiana trabajadora social que nos acompaña unas semanas/ Neri que ayuna cuando puede/ Pasan por la tienda también Zoila y América/ mujeres que al unir sus nombres se vuelven metáfora profunda/ —Soy la América—/ Gracias compas por los licuados de aguacate con granola/ gracias también a Andrés por el jugo de vegetales/ Gracias a Marlenne por sus cuidos y su apoyo incondicional/ Juan Domingo pasa midiéndonos el azúcar/

Hay paz en nuestra tienda/ por la mayor parte del tiempo/ de vez en cuando pasa un ser/ que nos grita que cómo se nos ocurre ayunar/ si nosotros/as no somos Cristianos/ si Dios no está con nosotros/as/ Todos/as sabemos que Dios no puede ser golpista/ y que está con todos/as o mejor dicho en todo/as/ ¿cómo es posible no comprenderlo?/ ¿akuenteke nos vienen a decir que nuestro Dios y nuestras creencias no son válidas?/ —volvieron los conquistadores—/ Claro!/ una persona cruel debe justificarse poniendo a Dios de su parte/ aunque él o ella traten de mantenerse imparciales/ Dicen los budistas que a las personas que nos dañan/ debemos agradecerles la paciencia/ que nos ayuda a desarrollar/

Una vez establecido el permiso/ se puede hacer toma de corriente/ Javier/ revisa implementos necesarios para hacer conexión/ mañana temprano tendremos luz/ para la máquina/ el pulmón artificial/ que nos permiten continuar/ siendo el milagro que es esta vida que vive en los cuerpos/

COFADEH prestonos carpa ayer y hoy/ pero mañana tienen actividad en Siguatepeque/ ya Jorge Luis hizo gestiones para que nos presten una tienda mañana/ Seguiremos aquí ya debidamente autorizados/ doblada la esquina de la manta que delata nuestra afiliación al Frente de Resistencia/ —secreto a voces—/ Seguiremos/ porque la mismísima constitución dice que ningún poblador/a debe aceptar un gobierno que se impuso y se mantiene SÓLO por las armas/ y que no es reconocido más que por sus financistas/ y todas aquellas personas que se lucran con el mismo/

Seguiremos ayunando/ porque en nuestra experiencia de resistencia pacífica/ es la única medida de presión que nos compete/ además ya sabemos que el ayuno limpia los cuerpos/ eliminando las toxinas y el Karma del planeta/ Ayunamos porque sabemos/ que Honduras no va a cambiar sino cambiamos nosotras/ El cambio comienza en la conciencia/ Hasta la victoria/ Tegucigalpa/ Honduras/ 16 de septiembre del 2009/

Jéssica, desde Honduras

Anoche por fin llovió.
Y mi corazón que está de luto no pudo llorar, por más que quiso. Muchas cosas hay que llorar: la muerte de Leo, el golpe de estado, los asesinatos y represiones a gente de nuestro pueblo y ayer hablaba con Fran y Karina que las mujeres de Olanchito me llamaron para contarme que venían del entierro de una joven enfermera asesinada en el hospital por un militar que estaba "enamorado" de ella. El director del hospital levantó una denuncia expresando que ahora no pueden detener a los militares ni siquiera en los hospitales "tienen el poder, tienen la ley". Pensé "esto no ha hecho más que empezar" y recorro mentalmente la historia de Guatemala, El Salvador, Nicaragua. Y no sé que hacer. Siento impotencia. Hoy cuando quise levantarme para acompañar a las chicas a una sesión de bioenergética no pude, mi cuerpo cansado y con fiebre lo impidió. Cora, una maravillosa mujer del pueblo lenca me frotó con ruda para quitarme el mal que andaba en el cuerpo. Me bajó la fiebre y pude moverme. Me dolían los hombros, la espalda, una especie de cansancio viejo. Me levanté a la computadora, a leer, a escribir. Recorrí las líneas de Fran y las ví con Karina (Demeter y Perséfone) en el SITRAINA, dondelas historias viejas salen de sus armarios y bailan con sus páginas rotas frente a mí. Siento ganas de gritar desde mi garganta atorada, de quedarme en la cama para siempre. Inevitablemente, me levanto porque en medio de todo esto me esperan sonrisas, amor, tal vez más lágrimas, dolor, vida y esperanza. Porque aunque sea poquita, siempre me aferro a ella. Porque es verde como las feministas en resistencia. Porque es el color de la poesía. Porque es el color de la tierra después de la lluvia, el olor a musgo. En fin, porque estoy viva.

Un abrazo

Jessica

Presentación
A Suyapa, quien inspiró este poema
Soy este cuerpo dibujado a golpes
Que camina día tras día bajo el sol,
bajo este cielo incierto de máquinas aladas,
en medio de ráfagas de humo y
el sonido de fusiles
Soy infinidad de rostros:
el de un chico asesinado,
el de la abuela que camina
el de la gente lenca armada de una paciencia infinita
El de la pintora de mantas,
El de la chica de las muletas
Que se enfrentan de a pedazos o en conjunto
A las murallas verde olivo cargadas de violencia

Puedo decir que de mi cuerpo salen muchos olores
El de la montuca fresca
El de la tortilla y los frijoles
El de manos sudadas y cuerpos cansados,
pero también
el olor de sangre derramada
el de gas y pólvora
el olor a muerte y a miedo.

Mi garganta
está poblada de voces:
Estoy en las discusiones acaloradas de las asambleas
en el grito de la maestra
En el relato de la joven violada,
En la protesta de los golpeados, de las torturadas
En la voz que canta en las calles

Soy miles de sombreros y
cientos de palabras,
soy abrazos, lágrimas,
ternura, carcajadas.
Estoy llena de
sonrisas que iluminan el día
colores que vienen de todas partes
tengo alegría, ganas de bailar,
tengo esperanza.

Porque sin mí las calles
Se quedarían solas,
Porque sin mí las paredes no dirían nada
Porque soy tus manos, tus pies cansados,
Tu voz.
Yo soy la resistencia
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Francesca Gargallo, desde Honduras

Será porque la luz entra a raudales por la ventana desde la 6 de la mañana, porque ayer fuimos con las organizaciones campesinas para escuchar a mujeres y hombres hablar de su determinación en esta lucha que hace de la Resistencia un camino a la Dignidad (en el trabajo, para la redisrribució n de las tierras, por una salud y una educación participativa y ecuánime), será porque las lluvias no se han vaciado sobre la tierra y hay ancianas que dicen que no quieren llover porque no hay justicia, será que una joven nos explica el Fenómeno del Niño y agrega que pronto América Central se morirá de hambre, o porque estoy en un país de 6 millones de habitantes donde 600.000 salieron a la calle en un sólo día para decir que es necesaria una segunda Independencia, será que hoy iré a la universidad para hablar de las responsabilidades de las intelectuales, será que nunca había visto un Golpe sacar a la calle la resistencia de un pueblo desarmado dispuesto a ir hasta el final ni a las obreras de la maquila agradecer con tanta pasión una lectura de poemas de mujeres y hombres que hablan otras formas del español común, será que el suicido de Leo (el hijo de una amiga feminista que durante cada día de nuestra amistad ha sabido demostrarme cómo se puede convivir, atender, respetar la vida de alguien amado que no corresponde a los cánones de la normalidad utilitaria del estudio y el trabajo) me obliga a repensar la vida en el marco del respeto hacia las personas que sienten la vida de modo realmente diferente, será....
pero hoy entendí plenamente que quiere decir lanzar en las calles consignas como NI GOLPE DE ESTADO NI GOLPES A LAS MUJERES y analizar juntas porqué la violencia de estado fomenta el femicidio, porque el sistema de represión descansa en el terror familiar, porque los sistemas de salud y de educación se basan en la imposición y nunca respetan la decisión de la persona (despersonalizada como "enferma" o como "menor de edad") sobre su cuerpo, sus creencias, sus decisiones.. .
Francesca
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domingo, 13 de setembro de 2009

Paco Urondo



La verdad es la única realidad

Del otro lado de la reja está la realidad, de

este lado de la reja también está

la realidad; la única irreal

es la reja; la libertad es real aunque no se sabe bien

si pertenece al mundo de los vivos, al

mundo de los muertos, al mundo de las

fantasías o al mundo de la vigilia, al de la explotación o

de la producción.

Los sueños, sueños son; los recuerdos, aquel

cuerpo, ese vaso de vino, el amor y

las flaquezas del amor, por supuesto, forman

parte de la realidad; un disparo en

la noche, en la frente de estos hermanos, de estos hijos, aquellos

gritos irreales de dolor real de los torturados en

el angelus eterno y siniestro en una brigada de policía

cualquiera

son parte de la memoria, no suponen necesariamente

el presente, pero pertenecen a la realidad. La única aparente

es la reja cuadriculando el cielo, el canto

perdido de un preso, ladrón o combatiente, la voz

fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo inmenso

cubriendo la Patagonia

porque las masacres, las redenciones, pertenecen a la realidad, como

la esperanza rescatada de la pólvora, de la inocencia

estival: son la realidad, como el coraje y la convalecencia

del miedo, ese aire que se resiste a volver después del peligro

como los designios de todo un pueblo que marcha

hacia la victoria

o hacia la muerte, que tropieza, que aprende a defenderse,

a rescatar lo suyo, su

realidad.

Aunque parezca a veces una mentira, la única

mentira no es siquiera la traición, es

simplemente una reja que no pertenece a la realidad.

Cárcel de Villa Devoto, abril de 1973

de "Poemas de batalla", antología de Paco Urondo publicada por Planeta, 1998© Herederos de Francisco Urondo

quinta-feira, 10 de setembro de 2009

Melissa, mi mamá



Yo la llamaba mami. Pero entonces era una niña, ahora la pienso como mamá, tengo 43 años, recién cumplidos. Me cuesta recordarla por encima de los recuerdos de otras personas que evocan todo en ella que es contrario a mí: era blanca, delgada, con ojos claros, lindísima. Era dulce, simpática, amorosa y tierna. Cuando me hablan de mi mamá, casi todos lo hacen señalando lo mucho que no me parezco a ella. Y seguro así es. Entonces trato de recorrer una ruta que me lleve a una mujer que me puso en este mundo y que debió haber dejado marcas en alguna parte de mí, digo yo. A veces veo en el espejo y en mi imagen, un rastro de su boca y de la redondez del rostro. Otras, me parece oírla en mi risa. Pero no sé, no estoy segura. Tuvimos poco tiempo para hablar, yo era pequeña y ella moría. Su enfermedad fue demasiado larga y dolorosa al final, de tal modo que los recuerdos se pegan a una sola plantilla de olores químicos y asistencia de emergencia en medio de la noche. Pero la busco con insistencia, en momentos de desesperación cuando otras llaman a seres divinos; cuando estoy feliz y pienso que pensaría y cómo sería feliz como lo son las mamás, casi siempre, cuando la dicha rodea a sus hijas. Cuando tengo dudas y me siento culpable y perdida y creo que estaría desdichada con mis decisiones y creo que mejor que no esté para no cargarla con ansiedades y decepciones.
Así la vivo, lejana y cerca, hasta para sentir culpa y ternura. En las fotos donde no estoy y ella sonríe al fotógrafo, en la letra perfecta de sus cuadernos de poesía, que ella como yo amamos. En las historias de mi hermano que se acuerda de cosas de antes del cáncer. Recuerdos que envidio y que no tengo.
Hoy fui a buscarla al cementerio general de Siguatepeque. Hoy se cumplen 30 años de su muerte, hace ese tiempo que la dejamos ahí sobre la tierra de este pueblo querido, era un día triste y claro, lloviznaba un poco y hubo un arcoíris. El golpe del ataúd al cerrarse por última vez en una despedida interminable, aún me resuena, así como la imagen de su rostro pálido dentro. Hoy, el jardín natural del cementerio la llenó de flores, amarillas y blancas, púrpuras y moraditas. Eso que aquí la gente llama monte y persigue con machete. Habían unas vainas delgaditas que traqueaban a medida que crecía el sol. Ahí le llevé unas rosas de colores porque las rosas le gustan a mi abuela, también. Y puse gajos de naranja para las abejas que abundaban en el jardín de hoy, lleno de mariposas y de abejorros esmeralda.
Ahí encontré a mi mamá otra vez, de este modo que he tenido que crear para que no se vaya para siempre. Le mandó a decir a mi papá que lo amaba todavía y que desearía que no estuviera tan triste, lo sé porque apareció este mensaje claro en mi cabeza, y me acordé, realmente recordé cuando me decía: decile a tu papá….


Melissa Cardoza, Siguatepeque. 090909

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quarta-feira, 2 de setembro de 2009

a do rei

Li numa assinatura de e-mail, e adorei!!
As melhores verdades, são ditas nos finais, hehehe

".E se o militante preto ainda desejar ser branco, ainda viver numa cela? E se a feminista estiver vivendo num complexo de Cinderela? Se o militante anti-capitalista ficar esperando a revolução para só depois, e bem depois tomar o mundo em suas mãos? E se o favelado ficar esperando por um herói ou um favor? E Se o estudante esperar a autorização do diretor? Se essa melodia tiver feia e você não prestar atenção? E se nossa fala cair na repetição?

"Amandla Awetu!"

reportaje a Cristina Peri Rossi

conservo algo intacto: el orgullo de no haberme traicionado nunca a mí misma
http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/suplementos/soy/1-935-2009-08-21.html



Yo nunca estuve en el armario


Cristina Peri Rossi, una de las poetas contemporáneas más importantes de Hispanoamérica, recibe a SOY en su casa de Barcelona y conversa sobre casi todos los temas que la preocupan y que han merecido su particular modo de pensar y nombrar. El exilio, la poesía y su rol en la sociedad, la relación de su ficción con el psicoanálisis, su identidad lesbiana y esa impronta en los poemas. Los primeros despertares en Montevideo, donde descubrió que las tres mujeres más lindas eran lesbianas, su desafiante manera de salir del armario con carteles improvisados en el cuarto de su casa, su teoría sobre la frigidez, los libros que la marcaron a fuego y los libros que nunca existieron. Nació en Montevideo en 1941 y vive en Barcelona desde 1972, año en que partió hacia el exilio. Estudió música, biología y también se graduó en literatura comparada. Es autora de ensayos, artículos, traducciones literarias –se destaca, entre otras, su traducción dela brasileña Clarice Lispector– de novelas, cuentos y de una admirada obra poética. Su último libro de poemas, Playstation, donde deja al descubierto la trastienda y las miserias del mercado cultural, mereció el año pasado el prestigioso premio Loewe, que por primera vez es otorgado a una mujer.




Por Flavia Company


desde Barcelona


En tu libro de poemas Playstation llama la atención la elección de los temas, poco comunes en la poesía. Hablás de dinero, de trabajo, de derechos de autor, planteás cuestiones candentes acerca del estado de la literatura o, mejor dicho, del mercado literario actual. ¿Cómo surgió la idea de estos textos?
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Antes de escribir Playstation me di cuenta de una cosa: había publicado cinco novelas, más de quinientos relatos, trece o catorce libros de poemas, dos mil artículos periodísticos y cuatro ensayos, pero jamás había abordado el tema del dinero. Pensé en las novelas de Balzac, de Dickens, de Proust, de Virginia Wolf: el dinero, su falta, su búsqueda, determina la acción, algunos diálogos... ¿Cómo era posible que yo jamás abordara ese tema, siendo, además, una mujer de izquierda? Sólo por mi infinito desprecio hacia él, un desprecio nada justificado, por otra parte. Entonces decidí que en Playstation iba a aparecer de alguna manera: desde su relación perversa con la literatura. A Balzac le pagaban por palabras; a nosotros nos pagan tarde, poco y mal, pero nos damos el lujo, a veces, de no hablar de él, como si el arte no tuviera nada que ver. Sí, tiene, y condiciona muchísimas veces los catálogos editoriales, de la misma manera quesabemos que existen negros (los que escriben las obras que firman los escritores famosos), los traductores mal pagados y los escritores mediáticos, que cobran hasta por ir a un cóctel.
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¿Hay una deliberada intención de tocar temas prosaicos, reñidos con lo que se espera de “lo poético”?
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Playstation no es prosaico: es un libro de poemas narrativo, pero no olvidemos que la poesía nació siendo épica, o sea, narrativa. La Ilíada es un poema épico, igual que Los Nibelungos, o el Poema del Cid. Sólo que mi libro es antiheroico, deliberadamente. No me gustan nada los triunfadores, ni siquiera en el fútbol. En cambio, la épica de lo cotidiano me parece una fuente de poesía. Y a mí me gusta escribir novelas muy líricas, como Solitario de amor, y libros de poemas muy narrativos, como éste. Pero sólo de manera excepcional. No sé si mis próximos libros de poemas serán narrativos; posiblemente alguno, pero ningún estilo me lo tomo como definitivo.
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Según has dicho en otras entrevistas, este libro parte de una experiencia real, un anecdotario sobre escritores y situaciones e injusticias que has vivido en los últimos años. ¿Cómo se combinan realidad y ficción en tu literatura?
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Si estamos hablando del conjunto de mi obra, novelas y relatos incluidos, hay mucha imaginación, ficción, creación de personajes, cambios de estilo, cambios del yo literario (a veces completamente ficticio); cuando especifico que Playstation parte de experiencias reales es porque efectivamente es un libro parcialmente autobiográfico (nadie puede escribir su vida entera). Hay muy poca imaginación, son experiencias reales, efectivamente: mi encuentro en un sex shop con un colega, profesor de filosofía, o mi estancia en el Hospital de San Pablo luego del accidente que sufrí. Pero en el buen sentido de que, si parto de experiencias y sentimientos reales, me tomo las libertades que van de la vida real a la literatura. No es una copia de la realidad; si lo fuera, dejaría de ser poesía. También digo que es un libro de poemas muy diferente de los otros, mucho más narrativo, más coloquial, más brutal, por su despojamiento, pero mis lectores ylectoras saben que suscribo aquel verso de Alejandra Pizarnik: “No hablo con mi voz/ hablo con mis voces”. Cada libro para mí es una mirada diferente desde el caleidoscopio y no me gusta anular los posibles ni tampoco estar sometida a ellos. En narrativa se puede apreciar con más facilidad; la poesía suele expresar de manera mucho más directa la emoción, el sentimiento, pero yo he escrito poemas con un yo masculino (por ejemplo, Estado de exilio) sólo para trabajar desde el imaginario colectivo. En general, cuando se habla de exiliado, se piensa en un hombre, no en una mujer.
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Nunca guardaste tu opción sexual en un armario. ¿De qué modo creés que ha influido en tu literatura y en su difusión esa transparencia tuya?
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Mi literatura y yo somos la misma cosa, de modo que no puedo separar mi obra de mi vida, aunque la relación no sea necesariamente mímesis, o copia. La imaginación, las fantasías, también son parte de la biografía de cada cual. Nunca estuve en el armario porque uno de mis principios es la autenticidad; el otro es la libertad. Sin libertad, no hay arte. Por supuesto, se paga un precio, pero también pagan precio quienes están en el armario: falsedad, hipocresía, soledad, mala conciencia, doble vida, paranoia. He luchado mucho para vivir fuera del armario, y he padecido discriminaciones, pero conservo algo intacto: el orgullo de no haberme traicionado nunca a mí misma.
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Hablame de ese orgullo, de cuándo se gesta, cómo avanza.
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Durante mi juventud y buena parte de la edad adulta, no estar en el armario me ocasionó muchos perjuicios, pero he luchado contra la discriminación. Hay homofobia incluso entre los homosexuales que no se aceptan a sí mismos o que lo hacen de mala gana. Creo que hay que sentir orgullo por ser quien se es, y si no se lo siente, a cambiar. Recuerdo que en mi casa de Montevideo, cuando tenía 25 años, colgué un gran cartel escrito por mí. Decía: “Yo no tengo prejuicio contra los heterosexuales, ni los discrimino”. Algún amigo o amiga que llegaba a casa haciendo como que no conocía mi opción sexual, como tú la llamas (en mi caso es una identidad, no una opción) miraba el cartel y sentía, de golpe, una cierta confusión iluminadora: de pronto, comprendía su estrechez mental. No ha sido nada fácil vivir, exiliarme, publicar desde ese lugar, fuera del armario, pero a mí las cosas fáciles no me interesan. No se aprende nada de ellas. Quienesno tienen el poder (es decir, los discriminados) necesitan saber mucho más que aquellos que tienen el poder. El poder no enseña: se impone.
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En dos de tus novelas más emblemáticas, Solitario de amor y El amor es una droga dura, las relaciones de pasión que se plantean son heterosexuales. ¿Cómo y por qué elegís este tipo de relación amorosa para hacer literatura?
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Sería una limitación absurda, una ignorancia imperdonable, si una opción sexual, musical, política, social o cualquier otra fuera, también, una limitación y una exclusión. Me encantaría leer una novela sobre el amor homosexual escrita por un autor o autora heterosexual. Además, estamos hablando de manera muy genérica; yo creo que los seres humanos somos todos bisexuales, hagamos o no uso de esta facultad. Por lo demás, cuando abordo un tema como la pasión, o el juego, creo que el sexo de los protagonistas es irrelevante: una obsesión amorosa, a grandes rasgos, tiene las mismas características en el siglo XIX que en el XX, y la puede sentir un hombre enamorado de otro, o de una mujer; lo importante es lo que siente, no por quién lo siente.
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El amor, o la capacidad de amor, de algún modo borra las diferencias...
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Me remito a Platón: “El amor es quien ama, no lo amado”. Y a Antonio Machado: “Nada dice acerca del amor la inexistencia de la amada”. A mí me interesa la pasión obsesiva, el delirio amoroso, y creo que se puede experimentar hacia una persona del mismo sexo o de diferente sexo, incluso hacia los animales o algunos objetos. Recientemente leí que un neoyorquino había asistido a todas las representaciones de una compañía de ballet durante más de veinticinco años, sin faltar nunca. Me pareció maravilloso: el hombre se vistió, se acicaló, y durante veinticinco años, cada noche, fue a ver a la misma compañía de ballet en Nueva York. La noticia no informaba si estaba enamorado de la compañía entera, de las noches de ballet, del teatro..., de una bailarina o de un bailarín. ¿A qué te recuerda esto? A mí, me recuerda a un relato de Cristina Peri Rossi.
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En cambio, en tu poesía gran parte de las relaciones ocurren entre mujeres. ¿A qué atribuís esa diferencia respecto de tu narrativa?
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La poesía suele ser mucho más testimonial; la poesía es el territorio de las emociones y de los sentimientos (también de la inteligencia y del humor, en mi caso), no hay ninguna necesidad de construir una ficción. De todos modos, insisto en que algunos de mis poemas son imaginarios, quiero decir: construyo un yo ficticio. El yo poético puede ser un sujeto tan imaginario como el narrativo.
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Tu obra está notablemente influida por el psicoanálisis. ¿Qué es lo que hace que te intereses por esta disciplina?
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El psicoanálisis es literatura: interpreta. ¿Y qué hace el escritor sino interpretar? Voy a recordar aquellos famosos versos de Baudelaire: “La Naturaleza es un templo divino/ y los hombres vagan en una selva de símbolos”. No me interesa el psicoanálisis como terapia (además, me parece una terapia cara, incierta e incomprobable, y en muchos casos, ni siquiera una terapia, sino una forma de poder en la que el paciente establece una relación peligrosamente transferencial, pero en una sola dirección. En cierto sentido, el psicoanálisis es un amor imposible) sino como literatura: elaborar símbolos, desentrañarlos, descubrir deseos ocultos, todo eso es literatura. Y quiero recordar que antes de que existieran los psicoanalistas los escritores eran llamados “ingenieros de alma”. Además, siempre cobran menos que los psicoanalistas.
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Precisamente los psicoanalistas no han tenido, históricamente, una actitud del todo amable frente a la homosexualidad...
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La concepción freudiana de la homosexualidad fue mucho más abierta y tolerante que la puesta en práctica por sus discípulos y descendientes. Hay que recordar que una mujer le dirigió una carta a Freud, diciéndole que su hijo tenía un serio problema. Freud le preguntó cuál era, y ella le respondió que la homosexualidad. Entonces Freud lo rechazó como paciente, y le dijo que eso no era un problema. Cuando el psicoanálisis se convirtió en una profesión, en un negocio, la homosexualidad fue considerada como una enfermedad, sin ningún fundamento más que la necesidad de ver enfermos por todas partes. Los psicoanalistas se pusieron al servicio del orden patriarcal, normativo. No podían luchar contra la sociedad, no podían decir que estaba enferma la sociedad heterosexual y patriarcal; entonces, optaron por decir que la enfermedad era la homosexualidad. Recordemos aquella monstruosidad freudiana de considerar que sólo el orgasmo vaginalautentificaba que una mujer era en realidad una mujer, y la voluntaria ablación del clítoris a la que se sometió una de sus discípulas, Marie Bonaparte, a fin de conseguir uno. (No sabemos si con esa mutilación lo consiguió.) Además, la teoría psiconanalítica ha sido casi siempre cosa de los hombres: papá Freud, papá Lacan: manera de sostener la sociedad heterosexual y patriarcal. Algunas psicoanalistas, como Karen Horney, discreparon muy pronto con la teoría freudiana, pero fueron consideradas herejes. No olvidemos que el psicoanálisis ha sido como una religión. No es nada casual que aquellos países que han evolucionado más rápidamente en cuanto a la aceptación de la homosexualidad sean países donde el psicoanálisis ha tenido muy poco peso.
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Y las mujeres psicoanlaistas, ¿creés que marcan alguna diferencia?
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El papel de las psicoanalistas es completamente ambiguo: suelen ser sumisas y ortodoxamente heterosexuales en su vida privada, sometidas al macho que les autentifica socialmente que son hembras, pero en la consulta son sádicas con las mujeres que intentan salirse de los roles convencionales. Su sumisión ante el hombre (su idealización de Freud, de Lacan) está compensada por su misoginia y su actitud fálica ante las pacientes. Tengo una serie de poemas inéditos que se llaman “Mi psicoanalista y yo” (no es autobiográfico, advierto) donde me divierto mucho y provoco la hilaridad acerca de la relación psicoanalista y su paciente, hombre o mujer, lo mismo da.
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A menudo, cuando se habla de tu obra, se menciona que sos lesbiana. ¿Te sentís representante de un colectivo?
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Cuando yo asumí mi homosexualidad, en la adolescencia, sufrí un sentimiento de exclusión muy grande; al buscar antecedentes, para afirmarme, sólo encontré uno: Safo de Lesbos. Bien, me dije: somos tres: mi novia, Safo y yo. Como no tengo ningún problema con las minorías, no me pareció del todo mal este triángulo. Era inútil buscar en la Historia Oficial mujeres que hubieran amado o sido amadas por otras; aquello era un desierto. Yo solía decir que no teníamos bibliografía. Claro que la había, pero estaba oculta. Gracias al feminismo, la homosexualidad empezó a tener tradición, historia, referentes.
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A eso habría que sumarle los prejuicios en torno de la imagen de la lesbiana como indeseable.
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Sí, el lesbianismo estaba lleno de prejuicios y fantasmas. El primero afirmaba que las mujeres lesbianas éramos feas, pobrecitas de nosotras, éramos lesbianas porque ningún hombre nos deseaba. Hice una comprobación maravillosa: cuando yo tenía 23 años, las tres jóvenes más hermosas de Montevideo (sin contarme a mí, eh) eran las lesbianas más guapas que yo había visto en mi vida. En cuanto a hombres que me deseaban, eran demasiados y casi todos torpes. También, debo decir, descubrí el discurso de Marcela, en Don Quijote. Cervantes pone en boca de ese personaje uno de los discursos feministas más sólidos, fundamentados y revolucionarios que he leído nunca. La bella Marcela no quiere saber nada de los hombres, renuncia a su fortuna y se va a vivir pobremente entre pastoras, porque no quiere ser esclava de ningún hombre. Descubrí que había mujeres hermosísimas que se amaban entre ellas, pero de manera oculta y clandestina, lo cual meparecía un desperdicio. Es cierto, algunas lesbianas no eran bellas, igual que muchísimas hétero. En cuanto a las tres jóvenes más guapas de Montevideo, lo siguen siendo, treinta años después.
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El asunto de la sexualidad “incompleta” de las lesbianas es otro prejuicio que siempre ronda.
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Bueno, sobre ese tema, hice otro descubrimiento fundamental: la frigidez, ese rasgo de la histeria, según los freudianos, no existía entre las lesbianas. Es decir: la frigidez no era una característica de ciertas mujeres, sino una consecuencia de la práctica de la heterosexualidad. Años después, una brillante psicoanalista argentina se desvió un poco de las teorías oficiales y publicó un análisis clarividente: El feminismo espontáneo de la histeria. Acabáramos. La frigidez es la forma del rechazo metafórico al machismo (también hay machismo gay, cómo no.)
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No me has respondido sobre si te sentís un referente, un modelo a seguir.
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Yo asumí mi homosexualidad –presunta patología, entonces– para no enfermarme de verdad, porque creo que la falta de autenticidad enferma, y padecí muchísima discriminación y el rechazo especialmente de los hombres, en cuya fantasías yo era o bien una rival o bien una pieza a derribar, seduciéndola, para mayor gloria de su propio falo. No me creía ni un ícono ni un símbolo. Sólo durante las luchas de los años del posfranquismo para obtener la igualdad comprendí que no estar en el armario o salir de él tenía un valor más que personal e individual, era un referente. Yo no me siento muy cómoda siendo un referente, pero me parece que las adolescentes de hoy ya no tienen que recurrir sólo a Safo para sentirse arropadas o comprendidas, empiezan a tener una bibliografía. Y confío en que las chicas de hoy, cuando asuman su lesbianismo, se sientan más libres y menos discriminadas. Mi granito de arena habrá contribuido.
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¿Qué obras literarias de temática homosexual te parecen capitales?
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Cuando se habla de literatura de temática homosexual (y te agradezco que especifiques “de temática”; hay una fuerte discriminación cuando se habla de narrativa homoerótica o de poesía homosexual; a nadie se le ocurre hablar de poesía heterosexual o narrativa heterosexual), a mí sólo me interesa si es buena o mala. Además, la vida privada de los escritores me da igual. No sé con quién mantenía relaciones Homero, pero hay versos de La Ilíada que cito a menudo, ni sé las preferencias amatorias de quien compuso El Cantar de los Cantares, y es uno de mis textos preferidos. No leo un libro por su temática; me importa qué dice y cómo lo dice, nada más. Y no tengo ninguna estantería separada, acá la temática gay, allá la no gay. No recuerdo haber leído un solo libro porque lo escribiera alguien homo u hétero. Además, si recordamos los salones literarios de La Amazona, en París, creo que sería difícil clasificar a aquellas mujeresde vidas apasionantes y hasta el límite. La mayoría eran bisexuales. Ahora bien, considero que El segundo sexo, de Simone de Beauvoir es el libro más importante, trascendente, completo y comprometido que se escribió hasta ahora acerca de la condición femenina. Lo leí a los dieciséis años y lo releo a menudo: no ha sido superado.
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“Cada libro que se escribe se tarda toda la vida en escribirlo.” ¿Hay evolución de un libro a otro? Mirando hacia atrás, ¿en qué creés que ha cambiado tu percepción o tu concepción de la literatura?
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No hay evolución, si se entiende por progreso. Hay cambios, incorporaciones, diálogo entre un libro y otro, contrapuntos, y especialmente, hay cambios de estilo. Me gusta ser a veces muy lírica, otras muy irónica, alegórica, simbólica y en otros casos descriptiva, narrativa. El deseo de un estilo propio, inconfundible, me parece una redundancia, una repetición que no aporta nada. Al final de su obra, Neruda era una caricatura de Neruda, y me hubiera gustado que alguna vez Kakfa hubiera escrito un libro nada kafkiano. Me gustan los escritores capaces de renunciar a la repetición, al camino seguro.
FILOSOFIA
Ante la esfericidad abstracta del planeta
la redondez turgente de tus senos pulidos
Ante la prepotencia de la razón
tu risa descabellada de amazona cáustica.
Ante la caída internacional del comunismo
el desmoronamiento brusco de tu falda
Ante el proclamado Fin de la Historia
el nacimiento de un nuevo tu lunar en el hombro
Ante las guerras futuras
el estrabismo voluptuoso de uno de tus ojos
Ante la previsible muerte
la fricción de tu cuerpo desnudo
la humedad de las mucosas
el lamento vulvar.
de Otra vez eros, 1994
LA PASIONS
alimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Eramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.
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de Babel bárbara, 1991
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presentación de Violeta







a Gata Cristie y yo




domingo, 16 de agosto de 2009

Las puertas del armario y las olas de la mar


Aquí una nueva columna escrita para la columna de Soy,
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-926-2009-08-16.html

primeiro em lingua argentina, e abaixo em brasileira


Texto y foto : marian pessah

Hace unos días recibí un correo electrónico. Sin firma. Una mujer, - que a partir de ahora llamaré Marcela - me “pedía ayuda desesperada”. Le gustan las mujeres pero no se atreve a asumirse lesbiana, de hecho, esta palabra ni siquiera asoma en todo el e-mail. Me cuenta que se identifica con cosas que escribo y eso la anima a conversar conmigo.

Me pregunto qué es lo que hace, que en determinado momento, nos animemos a abandonar las jaulas sociales; quebremos los barrotes del miedo; desafiemos las amenazas de “no saber lo que nos pueda pasar”; para libertarnos de todo esto y hasta, en algunos casos, nos hagamos activistas y nos tatuemos hasta los brazos con símbolos de libertad.
Hace un rato, mientras hacía mi caminata en el parque, entre vuelta y vuelta veía a dos chicas que no llegarían a los 18 años. Se besaban apasionadamente, reían y conversaban sin preocupación de ser vistas. ¡Qué lindo! Yo sentía complicidad al verlas, aunque tácita. Es común en Porto Alegre – ciudad en la que vivo –ver chicas de manos dadas. Lo difícil, es encontrar esta pasión al pie de un árbol, más aun en épocas de gripe A, que las clases están suspendidas y los días parecen tardes de domingo.

Marcela cree identificarse conmigo, con la que hoy habla, la que escribe. Lo que ella desconoce, es que yo también me tragaba las palabras, escondía mis miedos y fui durante años, la rara, la misteriosa, la asexuada. Hasta que llegó un momento en el que no aguanté más el sufrimiento del silencio, de la soledad, la presión de tantas palabras atoradas en mi garganta. Y fui un volcán en erupción.
Así comencé mi activismo, fue el canal que encontré para empezar a sacar tantas palabras, conocer otras mujeres y lesbianas con las que podía identificarme. Al ir escuchándome, pude darle existencia a mis sentimientos, ellos iban saliendo a la luz y se iban revelando ante mis ojos.
Me quedé sorprendida el día que vi la expresión del rostro de mi hermana, cuando luego de una confesión, muy tímida y en voz bajita, le contaba que me gustaban las mujeres. Ella me miró con su mejor pregunta y me dijo, ¿y? ¿cuál es el problema?

En Brasil desde hace unos años, el 29 de agosto es el día nacional de la visibilidad lesbiana. Nuestro grito deja su huella en el calendario, la existencia lesbiana está viva y hablando, expresándose, caminando. Rompiendo silencios, como nos decía Audre Lorde.

Ojalá esta fecha animara a todas las Marcelas que aún están en la oscuridad de tantos armarios, siendo tragadas por los agujeros negros de donde no llegan las palabras, ni la voz, ni la visibilidad, puedan animarse a romper las barreras del miedo, a salir de tantos lugares no deseados. A vivir.
Algunas hemos descubierto que el mayor cautiverio, es el propio, el que está adentro nuestro. No estoy negando que haya familias que lo toman mal, a mi madre no le fue fácil, pero vivimos juntas el proceso de asumirnos, yo lesbiana, ella, madre de.
Años más tarde, una de mis tías me contaría una charla entre mi abuela, ¡la bobe judía! y mi padre. Ella – mujer de ochentitantos años - le preguntaba qué cosa lo ponía tan mal, cuál era el problema, si yo era una chica feliz. Y eso era lo que importaba.

Nunca me arrepentí de haber abierto las puertas del armario, al contrario, si pudiera volver atrás, lo haría antes.

Pienso que hasta la propia mar, a veces, se cansa de sus olas. Es parte de nuestro andar. Pero siempre está el momento en que podemos descansar y hacer la plancha.
Marcela, mar, ¿vamos juntas a nadar?

As portas do armário e as ondas do mar

Texto e foto: marian pessah

Faz uns dias recebi um correio eletrônico. Sem assinatura. Uma mulher - que a partir de agora chamarei de Marcela - me “pedia ajuda desesperadamente”. Ela gosta de mulheres, mas não se atreve a se assumir como lésbica. De fato, essa palavra nem aparece em todo o e-mail. Me conta que se identifica com o que escrevo e que isso a anima a conversar comigo.

Me pergunto o que determina que, num determinado momento, nos animemos a abandonar as gaiolas sociais, quebrar os barrotes do medo, desafiar as ameaças do “não saber o que nos possa acontecer”, para nos libertar de tudo isso e até, em alguns casos, nos tornar ativistas e nos tatuar até os braços com símbolos da liberdade.

Quando fazia a minha caminhada no parque, entre volta e volta, observava duas meninas que não teriam mais de 18 anos. Se beijavam apaixonadamente, riam e conversavam sem preocupação de serem vistas. Que lindo! Eu sentia certa cumplicidade, embora tácita, ao vê-las. É comum em Porto Alegre ver meninas de mãos dadas. O difícil é encontrar tanta paixão ao pé de uma arvore, mais ainda, em épocas de gripe A, em que as aulas estão suspensas e os dias parecem tardes de domingo.

Marcela acredita se identificar comigo, com a que hoje fala, a que escreve. O que ela desconhece é que eu também engolia as palavras, escondia meus medos e que fui, durante anos, a rara, a misteriosa, a assexuada. Até o momento em que não agüentei mais o sofrimento do silêncio, da solidão; a pressão de tantas palavras engasgadas na minha garganta. E fui um vulcão em erupção.
Assim comecei meu ativismo, foi o canal que encontrei para começar a expulsar tantas palavras, conhecer outras mulheres e lésbicas com as quais podia me identificar. Enquanto escutava, conseguia dar existência aos meus sentimentos, eles iam saindo a luz e se revelando ante os meus olhos.

Fiquei surpresa o dia em que vi a expressão do rosto da minha irmã, quando logo depois de uma confissão, muito tímida e em voz baixinha, contei que gostava de meninas. Ela olhou para mim com sua melhor pergunta e me diz: e daí? Qual é o problema?

No Brasil, faz alguns anos, o 29 de agosto é o dia nacional da visibilidade lésbica. Nosso grito deixa sua pegada no calendário, a existência lésbica está viva e falando, se expressando, caminhando. Rompendo silêncios, como nos dizia Audre Lorde.

Tomara que essa data anime a todas as Marcelas que ainda estão escondidas dentro tantos armários, sendo engolidas pela escuridão onde não chegam as palavras, nem a voz, nem a visibilidade, possam se animar a romper as barreiras do medo, a sair de tantos lugares não desejados. A viver.

Algumas temos descoberto que a maior prisão é a própria, a que está dentro de nós. Não estou negando que muitas famílias levem “a coisa”. Para minha mãe, não foi fácil, mas vivemos juntas o processo de nos assumir, eu lésbica, ela, mãe de.
Anos mais tarde, uma das minhas tias me contaria uma conversa entre a minha avó, a bobe judia!, e o meu pai. Ela – mulher de oitententetantos anos - lhe perguntava que coisa lhe fazia tão mal, qual era o problema, se eu era uma menina feliz. E isso que contava.

Nunca me arrependi de ter aberto as portas do armário. Como canta Ana Carolina, prefiro sempre, sempre correr o risco.

Penso que até o próprio mar, as vezes, se cansa das suas ondas. Faz parte de nosso andar. Mas sempre existe o momento em que podemos boiar e descansar.
Marcela, mar, vamos juntas nadar?




terça-feira, 11 de agosto de 2009

em rebeldia - da bloga ao livro

C O N V I T E


Olá pessoas! Como estão? Nós estamos radiantes, felizes, saltando em um, dois e três pés; pois estamos lançando em Porto Alegre a nossa produção em rebeldia – da bloga ao livro. É a nossa filhota e 1º livro do grupo mulheres rebeldes.

O que? Lançamento do livro


Onde? Na Bamboletras. No centro comercial Nova Olaria - rua Lima e Silva, 776- loja 03


Quando? Na sexta-feira 14 de agosto - 19,00 horas



sexta-feira, 7 de agosto de 2009

11 de Agosto de 2009: DIA DE ACCION GLOBAL POR HONDURAS

A las hermanas y hermanos de todas las regiones de La Vía Campesina,
A las hermanas y hermanos de todos los movimientos sociales,
A todos los pueblos del mundo:

A más de un mes del golpe militar en Honduras y a 38 días de una incansable lucha de millares de campesinos, mujeres, indígenas, maestros, estudiantes, sindicalistas, profesionistas y gente sencilla de las ciudades y del campo, para revertirlo y restaurar la democracia y la dignidad, la represión de los golpistas no ha mellado el espíritu de lucha del heroico pueblo hondureño.
Esta lucha ha entrado ahora en una fase crucial por lo que el movimiento campesino hondureño y el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, han convocado a los movimientos sociales, sindicales y democráticos, a una Marcha Nacional que se inicia este día 5 de agosto y culminará el 11 de agosto en Tegucigalpa y San Pedro Sula.
En apoyo a esta Marcha Nacional y a nuestras hermanas y hermanos campesinos y a todo el pueblo hondureño, La Vía Campesina les hace un llamado a un Día de Acción Global por Honduras, el 11 de agosto de este año, para desplegar la solidaridad más amplia llevando a cabo movilizaciones, actos políticos y culturales, acciones de presión y cabildeo y cualquier actividad posible que ayude al avance de la lucha popular hondureña en la derrota del golpe militar.
Les solicitamos que nos informen a la menor brevedad posible de sus planes de acción y trabajo del Día de Acción Global de Honduras.

¡GLOBALICEMOS LA LUCHA, GLOBALICEMOS LA ESPERANZA!

Henry Saragih, coordinador general de la Vía Campesina
Escribir a Vía Campesina Honduras:

terça-feira, 4 de agosto de 2009

Feminicidio: el significado de la “impunidad”

Mariana Berlanga
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La historia comenzó a narrarse hace quince años en Ciudad Juárez, Chihuahua. En 1993, para ser precisas. Fue el hallazgo de uno, dos, tres cadáveres femeninos sembrados en lugares públicos; cuerpos muertos de mujeres en los que se exhibía una violencia a la que resultaba difícil ponerle nombre. Fueron las voces de mujeres que se unieron para expresar su indignación. Fueron las madres de las jóvenes asesinadas y desaparecidas, quienes comenzaron a dar cuenta de esa realidad tan estrujante. Fue la certeza de que la vida de muchas de nosotras estaba en peligro.
Diez años después, ya se había organizado una campaña conformada por organizaciones de la sociedad civil, para denunciar dichos crímenes. Estamos hablando del año 2003. El escándalo traspasó las fronteras del territorio mexicano. Distintos organismos dedicados a velar por los derechos humanos (civiles y estatales) se pronunciaron al respecto. Incluso, otros gobiernos lo hicieron. El Estado mexicano, representado en el Ejecutivo, así como en las instancias encargadas de procurar la justicia, comenzó a expresar sus dudas acerca de la magnitud del problema. Que si no eran 300 sino 150 las mujeres asesinadas. Que si no se trataba de “feminicidios” sino de “violencia intrafamiliar”. Que si la mayoría de los crímenes se había resuelto. La política de minimización del problema ya era clara para entonces.

Llegamos al año 2009. A pesar de las protestas ciudadanas y de la presión ejercida a nivel internacional, la realidad es que las mujeres siguen siendo brutalmente asesinadas. Y no sólo en Ciudad Juárez, Chihuahua, también en otros estados de la República : el Estado de México, Chiapas, Guerrero, Veracruz, por mencionar sólo algunos[1]. Pero el fenómeno no se limita a México. En otros países de nuestra región también se registran muertes violentas de mujeres: Guatemala, Honduras, Argentina, por mencionar algunos.

¿Por qué no ha sido detenida esta ola de asesinatos?, es la principal pregunta que nos hacemos las feministas y las mujeres en general; ya sea desde la movilización social, el periodismo, las ciencias sociales, o el Derecho. Y si hay alguna respuesta en la que coincidimos todas: abogadas, periodistas, activistas de los derechos humanos, mexicanas y latinoamericanas, es aquella que encuentra una explicación en la “impunidad” característica de nuestros países.

Si recordamos la primera definición que daba Marcela Lagarde al inaugurar el término feminicidio (que en inglés era femicide), veremos que la noción de impunidad ya jugaba un papel central para explicar este fenómeno. Lagarde definió al feminicidio como:
“El conjunto de delitos de lesa humanidad que contienen los crímenes, los secuestros y las desapariciones de niñas y mujeres en un cuadro de colapso institucional. Se trata de una fractura del Estado de derecho que favorece la impunidad. Por eso el feminicidio es un crimen de Estado (…)
“El feminicidio sucede cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales agresivas y hostiles que atentan contra la integridad, el desarrollo, la salud, las libertades y la vida de las mujeres”.[2]
Desde entonces hasta ahora, tenemos la certeza de que esta violencia ejercida en contra de las mujeres no tendría lugar si no fuera por la llamada impunidad, así como no tendría lugar la violencia “en general” que ahora se registra en México y en varios países de América Latina. Simplemente, el sábado 1 de agosto, el periódico El Universal daba cuenta de que en tan solo siete meses, hubo alrededor de 4 mil ejecutados en territorio mexicano por ajustes de cuentas entre el crimen organizado.[3] No hay que perder de vista que actualmente, la violencia en contra de las mujeres se inscribe en un contexto más amplio, que es el sistema capitalista – neoliberal en América Latina, el cual promueve y reproduce una cultura de la violencia.

En lo que concierne específicamente al feminicidio, pareciera que cuando decimos impunidad, todas estamos entendiendo lo mismo. Pareciera que la frase: “El feminicidio es un crimen de Estado” resulta lo suficientemente clara. Sin embargo, la realidad demuestra que no es así. Nos ha sucedido, en no pocas ocasiones, que mientras responsabilizamos al Estado del asesinato y la desaparición de cientos de mujeres, al mismo tiempo, recurrimos a él para pedirle justicia. Nos ha sucedido, que mientras afirmamos que las autoridades son las responsables de obstaculizar la justicia, pensamos que solamente una nueva Ley podrá resolver el problema. Nos ha sucedido, que mientras acusamos a los distintos gobiernos de proteger a los asesinos, reconocemos sólo las cifras que éstos nos proporcionan en relación al número de mujeres asesinadas.

Pero si en 15 años no tenemos ni siquiera una pista de quiénes son los asesinos de más de 500 mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, y más de 3500 en Guatemala, por poner un ejemplo de ciudad y otro de país, es precisamente, porque en América Latina el feminicidio en un crimen de Estado. Luego entonces, resulta necesario dimensionar lo que eso significa.

Lucía Melgar y Marisa Belausteguigoitia han definido así la noción de impunidad en relación al feminicidio:
“La impunidad implica que el Estado es corresponsable de la violencia que destruye la vida de las mujeres, en tanto que no cumple con su obligación de proteger los derechos de los ciudadanos, así como de investigar y castigar los crímenes. Esta impunidad, generalizada en el sistema judicial mexicano, es aún más grave en este caso, pues se dejan impunes graves violaciones a los derechos humanos. De ahí que pueda hablarse de “crímenes de Estado”, como señala Lagarde (2005), e incluso de “posibles crímenes de lesa humanidad”, como ha sugerido Castresana, quien además de formar parte del grupo de expertos de Naciones Unidas que elaboró un extenso informe sobre feminicidio en Ciudad Juárez, ha seguido reflexionando sobre sus implicaciones jurídicas (Castresana, 2005; Naciones Unidas, 2003)”[4].
Es cierto, el feminicidio es un crimen de Estado precisamente porque es él quien obstaculiza la justicia para las mujeres. Pero debe quedar claro que cuando hablamos de impunidad no estamos hablando nada más de omisión, de aquello que el Estado no hace para contrarrestar este fenómeno. Cuando hablamos de impunidad, pero sobre todo, cuando afirmamos que el feminicidio es un crimen de Estado, estamos diciendo que éste realiza una acción directa: ya sea en la obstaculización de la justicia, o en las actitudes de discriminación hacia los casos de mujeres asesinadas. Pero la acción va más allá: en la desaparición de pruebas, en la manipulación de datos, en el sesgo que toman sus propias investigaciones. Así lo han apuntado las madres y familiares de varias de las víctimas del feminicidio.

El cuestionamiento sobre lo que entendemos por “impune”, por lo tanto, se torna indispensable: ¿Qué significa impunidad? ¿Cuál es la resonancia de dicha palabra en nuestras sociedades? ¿Cuál tendría que ser la estrategia de las mujeres a sabiendas de que la llamada impunidad, no es parte del problema, sino el problema mismo?

En su definición más elemental, impunidad quiere decir: falta de castigo. Sin embargo, la impunidad tiene sus matices. No es lo mismo decir que los asesinatos de mujeres no se castigan por incompetencia de las autoridades, que afirmar que existe una clara voluntad política por proteger a quienes cometen dichos crímenes. En ambos casos, estaríamos hablando de falta de castigo. Pero lo que en realidad debiera preocuparnos es: ¿Por qué? ¿Cuál es la razón fundamental por la que estos crímenes no son castigados?
Estoy convencida de que en el tipo de sociedad en el que vivimos, pensar que tendría que hacerse justicia con respecto a los asesinatos de mujeres ocurridos durante los últimos 15 años constituye una trampa. Desde mi punto de vista, hablar de feminicidio es hablar de una guerra y desde esa perspectiva, pedirle justicia al enemigo resultaría ilógico. Afirmar que el feminicidio es una guerra en contra de las mujeres no implica radicalizar el término, sino describir una realidad de modo que quede implícita también su contraparte; en este caso, la estrategia o las estrategias para resistir o contrarrestar dicha guerra. De hecho, toda sociedad patriarcal conlleva una guerra en contra de las mujeres. Así lo explica la filósofa mexicana Graciela Hierro:
“El patriarcado es una estructura de violencia que se institucionaliza en la familia, se refuerza en la sociedad civil y se legitima en el Estado. Bajo este sistema no se da el entendimiento, ni la aceptación profunda de las mujeres como personas, tampoco como ciudadanas autónomas sujetas de derecho”[5].

La guerra que se da justo a finales del siglo XX y principios del XXI, en América Latina, se debe a que el propio sistema ha propiciado un cambio de roles de género, mismo que busca volver a ordenar: para ello declara la guerra. Por eso es que las mujeres solas, jóvenes, pobres, migrantes, trabajadoras, madres solteras, indígenas, etc., se convierten en el principal blanco de esta guerra. No solamente porque son las más vulnerables, sino porque son ellas quienes encarnan más que ninguna otra esas transformaciones.

Siguiendo la lógica de Graciela Hierro, esta guerra se explicaría así:
“El poder patriarcal se mantiene y perpetua por medio de la violencia de género a la que venimos haciendo referencia, y su finalidad es conservar la autoridad y el control del colectivo femenino con base en diversos mecanismos que nos son familiares, desde la división del trabajo y la doble jornada, hasta la violencia física y la muerte”.

Los asesinatos de mujeres, por lo tanto, constituyen un ejercicio de poder desde el poder mismo, cuya única finalidad es asegurar la reproducción del sistema. En ese sentido, este fenómeno que ha llamado la atención de la prensa nacional e internacional y de los distintos organismos de derechos humanos en la última década, puede ser leído como una guerra que despliega el sistema patriarcal – capitalista (ahora en su fase neoliberal) en contra de las mujeres. Guerra como sinónimo de dominación, de imposición de formas, de apropiación de territorios.

Si el feminicidio constituye una guerra en contra de las mujeres, nuestras energías deberían estar enfocadas, no solamente a resistir esa guerra, sino a inaugurar relaciones menos desiguales, a crear redes de protección entre nosotras, que a su vez constituyan una alternativa de convivencia en nuestras sociedades; pero sobre todo, a evitar que un fenómeno de esta naturaleza (que atente en contra de cualquier grupo humano) se repita.
Si leemos al feminicidio como una guerra contra nosotras, la discusión en relación a si se trata de asesinatos que suceden el orden público o en el ámbito privado (discusión que por cierto, ha empantanado mucho la comprensión del fenómeno) no tendría lugar. Porque ni los asesinatos que parecen provenir de bandas especializadas, ni los que suceden al interior de los hogares por parte del marido, ex marido, etc., han sido esclarecidos, mucho menos, castigados. Podemos hablar aquí de una cultura de la violencia, pero dicha cultura no se da de manera “natural” ni sale de la “nada”. Se conforma a partir de mensajes, narrativas y discursos que se esgrimen “desde arriba” y que inciden en el imaginario social. El mensaje en el caso de los feminicidios es muy claro: “que la vida de las mujeres no vale nada”, “que asesinar a una mujer no tiene consecuencia alguna”, por lo tanto, se trata de un mensaje que se produce y se reproduce hasta que se “normaliza” y se instala en el imaginario de una sociedad que castiga a las mujeres por no cumplir con el “deber ser”. En ese sentido, la llamada impunidad juega un papel protagónico, como lo ha señalado Clemencia Correa:
“La perpetración de los crímenes de Estado sólo ha sido posible con la implantación de la impunidad; las instancias de procuración y administración de justicia han estado al servicio de los intereses políticos y económicos del poder dominante. No es nada casual que en la mayoría de nuestros países se creen técnicas y procedimientos judiciales para trastocar la justicia[6], como en el caso de San Salvador Atenco en México[7]. Esto ha permitido asegurar la criminalización del Estado, la protección de los victimarios, la evasión de responsabilidades institucionales, en última instancia, la imposición de una ideología donde la mentira institucional tiende a convertirse en una verdad social”[8].

En palabras de Hanna Arendt:
“La práctica de la violencia, como toda acción, cambia al mundo, pero lo más probable es que este cambio traiga consigo un mundo más violento”.
El simple hecho de clarificar lo que estamos entendiendo por impunidad, significa pensar en estrategias distintas para contrarrestar un fenómeno tan complejo como el feminicidio. Estas estrategias podrían comenzar a pensarse desde la solidaridad y la resistencia de las mujeres, más que apostarle a que la solución se dé “desde arriba”, es decir, desde las instituciones o las instancias encargadas de “procurar la justicia”, en sociedades en donde esta es cada vez es más inaccesible para la mayoría de los seres humanos que las conforman.

La reflexión de lo que significa impunidad en el caso de los llamados feminicidios, nos lleva a su vez a un cuestionamiento pendiente sobre la relación entre las mujeres y la llamada justicia.
A propósito de la violencia sexual registrada en España durante los últimos años, Elena Larrauri dice que: “una característica del feminismo oficial es su plena confianza en el derecho penal. Así se ha caracterizado no sólo por exigir una elevación de penas sino también por defender un recurso indubitado al sistema penal”[9].
Más adelante agrega:
“(…) cuando se crea y se pretende aplicar un delito es necesario individualizar el comportamiento y el sujeto; este proceso es contrario a las perspectivas feministas, las cuales apuntan a la responsabilidad del contexto social en el mantenimiento del soporte que permite el concreto acto de violencia; por eso, en definitiva, cuando se interpone el derecho penal, éste redefine el problema en los términos impuestos por el sistema penal”[10].
Si de feminismo hablamos, hay que recordar que desde los años 70s, las feministas de la diferencia vienen cuestionando las relación de las mujeres con la ley, porque para empezar esta parte de una supuesta igualdad que nos nulifica a las mujeres. Decía Lia Cigarini:
“Llegamos a la conclusión de que el problema de raíz es, para todas, el mismo: estamos inscritas a trozos en el ordenamiento jurídico. Y podemos ser tuteladas por la ley y usarla sólo en esa parte que considera que nuestros intereses coinciden con los de los hombres. Donde, en cambio, se abre un conflicto entre hombre y mujer, en la familia o en el trabajo, por ejemplo, percibimos inmediatamente que se trataba de tutela y además inadecuada, a pesar de los varios ajustes. La razón es sencilla: el ordenamiento jurídico existente no prevé el conflicto entre los sexos y, por tanto, no los regula”[11].

Este tipo de reflexiones deben leerse a la luz del feminicidio, pues sin duda, nos darán muchas respuestas en relación a por qué a las mujeres no se nos hace justicia. En ese sentido, rescato el análisis reciente de Francesca Gargallo, en el que afirma que:
“En nuestras casas, en los buses, en el trabajo, en la escuela, en la universidad, en la fábrica, en la finca, en los campos deportivos, en los centros de esparcimiento, cuando salimos a la calle, al mercado, o cuando vamos a la siembra, las mujeres experimentamos violencias sistemáticas, solapadas o invisibilizadas por las leyes y sus custodios/as, que nos confirman una ciudadanía no plena, y por lo tanto la necesidad de desconfiar de la universalidad de las leyes que se sostienen sobre la universalidad de la ciudadanía. Se trata de un aparato jurídico a la medida de los mismos hombres que ejercen su supremacía sobre los cuerpos de las mujeres de generación en generación, para recluirlas en su rol de género e imponerle un comportamiento de sumisión y obediencia que satisface sus intereses, y a través de ellas, para controlar toda la jerarquía de ciudadanos que no alcanzan la igualdad y la libertad propias de la ciudadanía”[12].

La idea de traer aquí todos estos cuestionamientos en relación a la vía jurídica no tiene como intención soslayar el trabajo y el esfuerzo que han realizado muchas mujeres en relación al feminicidio. No hay que olvidar que como parte de este trabajo, se han logrado leyes específicas que buscan castigar acciones misóginas, y que abarcan distintos grados de la violencia ejercida en contra de las mujeres. No debemos soslayar el hecho de que estas leyes, en sí mismas, representan un avance significativo en nuestros países[13].

Sin embargo, mi propuesta tiene que ver más con la idea de comenzar a desmontar la cultura de la violencia desde la cotidianidad, desde las relaciones que entablamos todos los días con otras mujeres, desde las prácticas solidarias y el apoyo mutuo. Desmontar la cultura patriarcal existente o inaugurar otro orden simbólico desde nuestros cuerpos sexuados tendría que ser la apuesta, como ya lo señalaron Lía Cigarini, Luce Irigaray, por mencionar sólo a algunas de las feministas de la diferencia. La apuesta no es sencilla, si se considera todo lo que conlleva la cultura misma. Partiendo de la definición de Gilberto Gimenez:
“La cultura es una “jerarquía estratificada de estructuras significativas”; consiste en acciones, símbolos y signos, en “espasmos, guiños, falsos guiños, parodias”, así como en enunciados, conversaciones y soliloquios. Al analizar la cultura, nos abocamos a la tarea de descifrar capas de significado, de describir y redescribir acciones y expresiones ya significativas para los individuos mismos que las producen, perciben e interpelan en el curso de sus vidas diarias”[14].

Revertir una cultura de la violencia, a partir de la definición de Giménez, se antoja una tarea difícil, si consideramos precisamente, que la cultura se inscribe en las acciones y en el lenguaje, en las expresiones cotidianas, en los códigos no escritos, en el acontecer diario y en las relaciones de los individuos que conforman un grupo social. Por lo tanto, también habría que preguntarnos: ¿Podríamos las mujeres implementar una estrategia para contrarrestar la cultura de la violencia prevaleciente en nuestras sociedades? ¿Puede ser el feminicidio una situación límite que nos empuje a dejar el estatus de víctimas para convertirnos en un agente transformador? ¿Podemos salirnos de la lógica de la llamada Justicia, de la que siempre hemos estado excluidas, para inventar otro tipo de sociedad?

[1] Ver: Investigación sobre Violencia Feminicida en 10 Entidades Federativas: Informe General. Elaborado por el Comité Científico integrado por Norma Blázquez Graf, Olga Bustos Romero, Martha Patricia Castañeda Salgado, Teresita de Barbieri García, Gabriela Delgado Ballesteros, Patricia Duarte Sánchez, Paz López Barajas, Andrea Medina Rosas y Patricia Balladares de la Cruz. Dirección : Marcela Lagarde y de los Ríos. Comisión Especial para Conocer y Dar Seguimiento a las Investigaciones Relacionadas con los Feminicidios en la República Mexicana y a la Procuración de Justicia Vinculada. LIX Legislatura, Cámara de Diputados. México, DF. 2006.

[2] Lagarde, Marcela. “El feminicidio, delito contra la humanidad”. En: Feminicidio, justicia y derecho. Editorlas. Comisión Especial para Conocer y Dar Seguimiento a las Investigaciones Relacionadas con los Feminicidios en
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